Aprender a cuidarse
Juan Carlos, de 50 años, viene a curaciones luego de que se le amputaron dos dedos. Su esposa lo acompaña siempre y el personal de enfermería del Caps le realiza, además, masajes e hidratación de la piel.
Juan Carlos, de 50 años, viene a curaciones luego de que se le amputaron dos dedos. Su esposa lo acompaña siempre y el personal de enfermería del Caps le realiza, además, masajes e hidratación de la piel. Un día, la enfermera invita a Juan a colocarse por sus medios la crema, y él responde: "¡No! No puedo". Su esposa comenta que él "ha perdido autonomía hasta para higienizarse". Fue así que se comenzó a trabajar en la educación sobre la importancia de usar la parte sana del cuerpo para recuperar su autonomía y evitar otras secuelas. Luego de tres meses, Juan le dice a la enfermera: "Venga, Sandra, y mire: ya me cuido solo la pierna". Su esposa agrega: "¡Si! Ya no me ocupo más de eso. Hasta me dejó de doler la espalda".Para evitar complicaciones, recomendamos al diabético:–Observa tus pies diariamente. –Busca lesiones inadvertidas como hongos, grietas, durezas–Observa la totalidad del pie: talón, planta, bordes, dorso y entre los dedos. –Si tienes visión y movilidad buena, te puedes ayudar con un espejo, de lo contrario, pedí ayuda. –Tené cuidado con el tratamiento de callosidades, recorte y limpieza de uñas.–Manten la limpieza y nutrición de la piel diariamente.–Utiliza agua tibia y jabón neutro. –Seca minuciosamente con toalla suave y especial cuidado entre los dedos. –Hidrata con cremas, excepto en los pliegues interdigitales. –Ten en cuenta que humedad macera la piel y los espacios interdigitales son de fácil lesión. –Además de la piel, cuida las uñas, el tipo de calzado y las medias.
*Licenciada en Enfermería, especialista en Salud Comunitaria

