6 preguntas sobre protección solar
–Se suele creer que por encima del factor 50 todos los protectores solares son iguales. ¿Es así? Porque hay de 65, 80 y hasta 100, con precios diferentes. ¿Vale la pena comprar los más altos para los niños?
– El eritema (enrojecimiento de la piel) es el componente más claro de la fototoxicidad o fotoirritación aguda cutánea. Las cantidades mínimas de rayos ultravioleta (UV) necesarios para inducir el eritema –llamado también “dosis mínima eritematosa”–, forman la base para comparar y evaluar los protectores solares.
Se indica la potencia de una crema fotoprotectora según su factor de protección solar (SPF), un índice del tiempo que una persona puede estar expuesta al sol sin sufrir quemaduras. Este valor es la relación entre la dosis de rayos UV requerida para inducir el eritema en presencia de la crema y la que correspondería sin la crema, siempre tomando el mismo período de exposición.
La nomenclatura aceptada por Anmat, el ente argentino regulador de productos farmacológicos, es la siguiente:
Protección baja: factor 6 a 14,9
Protección media: factor 15 a 29,9.
Protección alta: factor 30 a 50.
Protección muy alta: factor 50 o más.
La nomenclatura de factores mayores a 50 se está dejando de usar porque, en los últimos años, ha habido una competencia entre las empresas de laboratorios para ver cuál ponía el numero más alto. Es importante controlar que el producto que usemos haya sido supervisado y aprobado por Anmat.
Actualmente, existen protectores solares especiales para niños, los cuales están testeados para asegurar su bajo nivel de alergenicidad y siempre son de muy alta protección solar.
Aquellos comportamientos que se adquieren de forma temprana, en la infancia, tienden a perdurar a lo largo de la vida, mucho más que los que se adquieren tardíamente. La niñez es una etapa crucial en el desarrollo de la persona, en la que existe una gran receptividad y permeabilidad para el aprendizaje y la adopción y adhesión de hábitos saludables duraderos y en general actitudes que resultan positivas desde el punto de vista de la salud.
Orden
–¿Qué se pone primero? ¿El protector solar o el repelente de mosquitos? ¿Se pueden poner los dos juntos? ¿Se neutralizan? ¿Se reduce efectividad?
–Nunca me hicieron esa pregunta. No se inactivan el uno al otro, pero recomendaría colocar primero el protector solar y luego el repelente.
Es importante recordar que los niños menores de 1 año no deberían estar expuestos al sol en forma directa. El repelente adecuado es el que tiene base de citronela, es decir, un producto inocuo. Luego de esa edad, las recomendaciones son las mismas que para un adulto respecto de la forma de administración, pero siempre y cuando el protector sea de muy alta protección solar o sea factor 50 o más y debe volver a aplicarse cada dos horas.
–¿Cómo evitar que por el sudor el protector le afecte los ojos?
–Hay que colocarlo con cuidado.
–¿Es tóxico? ¿Qué sucede si se pasan la lengua?
–No son productos altamente tóxicos si no se ingieren de manera desmedida. En caso de ingesta importante o ingreso en los ojos, dirigirse a Urgencias.
–¿Es necesario colocarse protector en la planta de los pies, en las axilas y en algunas partes de la ingle?
–El protector debe aplicarse en la o las zonas de exposición solar, cualesquiera fueran.
–¿Hay protectores para la piel de los párpados?
–Pueden usarse protectores faciales.
* Presidente de la Sociedad Argentina de Dermatología – Sección Córdoba

