Si esto no es eficiencia…
Con apenas 1,8 litro, este nuevo naftero desarrolla 204 caballos. Incorpora inyección directa y turbocompresor. Resultado: prestaciones excepcionales con bajísimo consumo y contaminación.
Mercedes-Benz denomina Blue Efficiency a sus nuevas gamas de motores con bajo índice de emisiones contaminantes. Son aquellos que recibieron importantes mejoras técnicas para reducir el consumo sin perder rendimiento. A los nafteros (también los hay diésel) se los identifica con la sigla CGI (Charged Gasoline Injection) o “inyección directa”, para que se entienda mejor.
El motor 1.8 de inyección normal sobrealimentado con compresor volumétrico, que equipa al conocido C 200 Kompressor, fue reemplazado por una nueva versión con inyección directa, turbo y otras mejoras, que lo hacen más suave, económico y limpio en términos de polución. Se monta en el nuevo C 200 CGI, conservando la potencia de 184 caballos.
Sin embargo, la gran novedad es una variante más poderosa de ese impulsor, con una potencia de 204 caballos. Es el que se monta en este nuevo C 250 CGI, que en la nueva gama incorpora el máximo equipamiento y un tratamiento deportivo en su imagen y en la definición del chasis (suspensiones y neumáticos).
Arriba
- Eficiencia motriz/consumo.- Desempeño dinámico.- Calidad general.- Nivel de seguridad.
Abajo
- Falta sensor de estacionamiento.- Garantía poco generosa.- Espacio trasero.- Caja de cinco marchas.
Prestaciones
0 a 100 km/h: 7,6 segundos80-120 km/h en D: 5,3 segundosConsumo urbano: 10,4 l/100 kmConsumo a 120 km/h: 7,9 l/100 km
Equipamiento
Siete airbags; butacas deportivas con regulación mixta eléctrico-manual; cierre centralizado con telecomando; climatizador automático bizona con salidas traseras; control de crucero; control de estabilidad (ESP); enlace Bluetooth para telefonía y dispositivos de audio; faros bixenón con luces de curva inferiores; frenos con antibloqueo (ABS) y servo de emergencia; espejos de regulación y plegado eléctricos; cuatro levantavidrios eléctricos; llantas de aleación de 17 pulgadas; ordenador de a bordo; radio con CD, MP3 y USB; tapizados mixtos cuero-tela; techo corredizo.
Apuntes: Mercedes-Benz C 250 CGI
DISEÑO E IMAGEN. Los CGI tienen modificaciones para mejorar la aerodinámica con el fin de bajar el consumo, pero son detalles que no se ven. En cuanto a la imagen, este Avantgarde Sport (así se denomina la versión) incorpora aditamentos deportivos provistos por AMG y llantas de 17 pulgadas con neumáticos de perfil bajo (más anchos los traseros). Sutil y atractivo.CONFORT INTERIOR. Excelente terminación, con altísima calidad de todos los materiales utilizados. Sólo elogios para la posición de manejo, el tacto del volante, el selector de cambios y para todos los comandos. Además, está bien insonorizado y se destaca el desempeño del audio y de la climatización. Se trata de un Mercedes con todas las letras que no defraudará a nadie. Entre las críticas, es chico atrás (e inhabitable al medio por el túnel de transmisión) y le falta sensor de estacionamiento. Esto debería ser de serie en un modelo de esta categoría, que tiene importantes accesorios de confort como detalla la lista adjunta.MOTOR Y CAJA. Ya dijimos que al pequeño motor naftero 1.8 se le adaptó una eficiente inyección directa, que llena mejor los cilindros a más presión utilizando menos combustible que la opción convencional. Además, Mercedes reemplazó el compresor por un turbocompresor, que es más suave y le da fuerza a un régimen inferior. Contribuye también la nueva distribución variable. El resultado son 204 caballos y un elevado torque que permiten utilizar a este Mercedes como un verdadero deportivo o como el más doméstico de los autos urbanos. Siempre con suavidad, bajísimo consumo y mínimas emisiones contaminantes, aunque esto es algo a lo que todavía no se le da importancia en Argentina. Apenas 8,5 litros consume a 130 kilómetros por hora, ayudado por la caja, cuya quinta resulta bien larga para que el impulsor gire a menos revoluciones por minuto. La caja es automática y eficiente, pero hubiésemos preferido la 7G-Tronic de siete marchas.DINÁMICA. Excelente compromiso entre confort y desempeño rutero. A pesar de los neumáticos de perfil bajo, en ciudad el andar es bueno. Se vale de amortiguadores de dureza variable. Por eso, a alta velocidad, resulta muy estable. En curvas las inclinaciones son mínimas. Gran comportamiento para un chasis eficiente con tracción trasera y suspensiones totalmente independientes.SEGURIDAD. No se puede pretender más: siete airbags (incluyendo el de rodillas del conductor), frenos con sistema antibloqueo (ABS) de gran poder (37 metros para detenerse desde 100 kilómetros por hora), control de estabilidad (ESP), apoyacabezas delanteros activos, faros bixenón, etc. Y la carrocería superó todos los crash tests más exigentes en Europa.PRECIO. Este Mercedes no es económico. A 55.900 dólares, cuesta 9.400 dólares más que el C 200 CGI, pero el plus de potencia, el chasis deportivo y el equipamiento lo valen. Un gran auto, un verdadero Mercedes con el tamaño justo, que apuesta a seguir siendo el líder en este nicho de mercado. Eso sí, se podría mejorar la garantía, que es de sólo dos años.
204CV desarrolla el motor 1.8 de cuatro cilindros turboalimentado. Gran respuesta en baja.240 km/h alcanza de velocidad máxima, en quinta, a 5.250 vueltas.475 litros es la capacidad del baúl. Sin ser de los más grandes, un volumen correcto para su tamaño.235/45x17miden los neumáticos delanteros. Los traseros, 245/40x17 pulgadas.4,58 metros de largo; 1,77 de ancho y 1,44 de alto. El peso es de 1.505 kilos.55.900 dólares cuesta esta versión full Avantgarde con paquete deportivo AMG.Dos años como período de garantía, sin límite de kilometraje.Precio vigente al 1 de noviembre de 2010. Fuente: Mercedes-Benz Argentina.
