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Un profesional del talento

De médico a humorista. Martín Bustos es un cordobés de Río Tercero, el trampolín fue un programa de búsqueda de nuevas figuras.

12 de diciembre de 2010 a las 12:02 a. m.
Mariela Martínez (Corresponsalía)
Un profesional del talento

–¿Qué te pasó después de haber ganado "Talento Argentino" en 2008? –Fue una locura, no lo podía creer. Los días siguientes me llevaron por todos los canales a hacer notas y fotos para revistas. Algo completamente inesperado, porque no esperaba ganar y porque no me imaginaba nada de lo que me estaba pasando. –¿Hiciste cambio de domicilio? –Sí. Estoy viviendo en Buenos Aires. Tengo en claro que lo que más quiero hacer está acá. –Lograste un lugar en la televisión al trabajar en el programa "AM". – Fue un primer paso, ya no como participante, sino formando parte de un grupo de trabajo. No fue fácil. Ahí sos uno más. Recién arrancaba, uno sabe que hay cierto derecho de piso que pagar, el medio no es tan generoso. Costó más de lo que creía. –¿Cuánto tiempo trabajaste para ese programa? –Un año, una temporada, de marzo a diciembre de 2009. –Después saltaste al teatro. ¿Cómo fue eso? –Me habló el productor "Chino" Carreras para armar una obra junto con Laura Fidalgo y empezamos a hacer giras por el interior. Fue una experiencia muy linda que derivó en hacer temporada en calle Corrientes, a principios de 2010. –¿Hay diferencias entre Buenos Aires y el interior a la hora de actuar? –No hay diferencias, pero la idiosincrasia de la gente del interior, que no está acostumbrada a que vayan artistas que ven en la tele, hace que el cariño te lo demuestren de distinta forma. –¿El público te identificaba como el ganador de "Talento Argentino"? –Sí, estaba claro que había salido del programa. Y quienes no habían visto el programa, lo disfrutaban como el resto. –¿Te sentís más cómodo para expresarte en el teatro o en la televisión? –En el teatro. En la tele costaba más. En el teatro tengo la posibilidad de expresarme más. En esa obra tenía tres monólogos, de 10 minutos cada uno. Después un sketch en el que actuaba con Laura Fidalgo y Miguel Brandán. –¿Qué vino después? –Cerramos temporada de teatro en Carlos Paz, en Semana Santa. Estuvo muy bueno actuar ahí. Después volví a actuar con mis shows, por mi cuenta. Y surgió la posibilidad de hacer radio (en el programa Fiesta de Locos , de 6 a 9 por radio TKM 103.7 de Buenos Aires). –¿Estudiás actuación? –Sí. Estoy haciendo cursos de teatro. Estuve estudiando actuación con Marcelo Savignone y con Lorena Vega, quien me está dirigiendo en una obra de teatro en la que actúo, ya no como humorista sino como actor. Estoy haciendo guión y cine con Juan José Campanella y Aída Bortnik. También estudio canto y técnica vocal integral. –Con todo esto, ¿dónde quedó el médico? –Está. Soy médico; al título lo tengo aunque no esté trabajando de eso y el espíritu de médico también está. –¿Hubo un momento de decisión? –En un momento de encrucijada, tuve que decidir para qué lado inclinarme porque las dos cosas al mismo tiempo se complicaban bastante. Entonces decidí probar lo artístico, que me llena muchísimo y lo disfruto. –Como médico, ¿el humor alivia las enfermedades? –Sí, creo en eso, pero no sé desde qué lugar. Siendo médico trataba de hacerlo, pero ahora estoy un poco más alejado. –¿Volverás a ejercer la Medicina algún día? –No sé. Dejé en suspenso la Medicina en un punto en el que podría hacer la especialidad que quiero, que es Traumatología, en cualquier momento en los próximos ocho o 10 años. Pero si me va bien en lo artístico, me interesa y lo disfruto mucho. Llevar alegría a la gente o despertarle sentimientos desde el arte es muy bueno. Me encantaría hacer una película y saber que le está generando algo a la gente, una sonrisa, una emoción; eso no tiene precio. –¿Cómo surgió el humorista en vos? –De divertir amigos en los asados. Y también a mi familia. Recuerdo que cuando tenía 6 años, mi abuelo materno, con un control remoto, me hacía creer que yo era un robot. Yo le seguía la corriente y así hacía reír a toda mi familia. –¿No se alcanza la popularidad sin ir a Buenos Aires? –Depende de qué desarrolles dentro de lo artístico. –¿Sentís que naciste artísticamente en Buenos Aires? –Se me despertó lo artístico en Córdoba, pero mi público eran mi familia y mis amigos. Talento Argentino me dio la posibilidad de que me viera todo el país. Si tengo que considerar que nací artísticamente en Buenos Aires, el partero era cordobés. Córdoba me votó y me llevó al lugar donde estoy. En Talento Argentino , la mayoría de los votos que recibí fueron de Córdoba, ese apoyo nunca se me borrará. Soy cordobés esté donde esté. –¿Cuesta mantenerse en la TV abierta? –Cuesta si no te metés en el escándalo. Hoy se consume mucho el conflicto, el escándalo. –¿Y mantenerse en la cartelera de los teatros? –Después de la experiencia que tuve me propusieron hacer dos obras más para el verano, pero no acepté porque me alejaban de lo artístico. –¿Cómo producís los libretos para tu show? –Echando mano a la asociación libre; que se vayan disparando cosas en función de lo que esté haciendo. En cambio, cuando hago imitaciones, de acuerdo a lo que da el personaje.