Río Tercero: tenían un comechingón en el patio, sin saberlo
Excavando para hacer una pileta, en un patio hallaron un esqueleto. Luego de analizarlo, se concluyó que se trata de un aborigen de unos 500 años. Especialistas lo retiraron para su estudio.
Río Tercero. Tenían un comechingón en el patío y no lo sabían. Una familia de Río Tercero se dio con la novedad esta semana cuando le confirmaron que el cadáver hallado por los albañiles cuando cavaban para hacer una pileta era de un aborigen de la época prehispánica.
Hace unos 10 días, cuando el pozo llegó a 1,20 metros de profundidad, retiraron un hueso, y luego otro. Pero pararon cuando se percataron que en realidad lo que había era un cadáver, prácticamente entero.
A la sorpresa siguió la denuncia a la Policía. Una hipótesis era que podía tratarse de aborígenes. Y efectivamente, especialistas de la Universidad Nacional de Córdoba lo confirmaron. Este viernes, desde ese patio de barrio Escuerla de Río Tercero, extrajeron los restos para analizarlos en el Museo de Antropología de la UNC.
"Se trata de un indígena, de más de 500 años", anticipó la antropóloga Soledad Salega, en plena tarea de desenterramiento. Salega detalló que "no se sabe de qué sexo es" ya que el cráneo fue dañado. Dijo que se trata de "restos de un individuo indígena, fragmentado, enterrado en una posición fetal, típica de un entierro de esas comunidades".
Resaltó que "a los pobladores prehispánicos se los conoce como comechingones pero ese era en realidad un término de los españoles para llamar a los indígenas".Otro elemento para la valoración fue la dentadura, ya que según explicó "por el grado de desgaste de los dientes", indica que tiene relación con "la dieta bastante abrasiva de los indígenas"A la antropóloga no le llamó la atención la profundidad cercana al metro y medio en que se lo encontró y sostuvo que a varios se los detectó a ese nivel. Salega recordó que estas comunidades, por lo general, "enterraban a sus muertos debajo de sus casas", por lo que es habitual encontrar en un mismo sitio dos o más individuos. A su criterio, en este caso "puede ser o no que haya más".
Lo casi seguro es que en esa casa, sin escritura, hace varios diglos vivía una familia comechingona. La arqueóloga señaló que se solicitan más excavaciones "cuando hay un proyecto o se quiere probar cierta hipótesis en determinada zona".Fueron cuatro los especialistas que participaron del rescate. No permitieron sacar fotografías de cerca a los restos, porque desde hace un tiempo se aplica un criterio de respeto, ante cada hallazgo, a pedido de las comunidades originarias.

