Guía para usar (bien) tu heladera
Probablemente sos de los que llegan del súper y meten las compras en la heladera de cualquier manera. Es lo que dicta la ley del menor esfuerzo, pero ojo: puede que estés poniendo en peligro tanto tu salud como tu bolsillo.
Guardar los alimentos en la heladera puede llegar a ser un arte. No se trata únicamente de una cuestión estética ya que, aunque no lo creas, mantenerla bien organizada es clave para evitar una intoxicación.
Poner la leche en la puerta y todas las verduras mezcladas al azar, son algunos de los errores más comunes que comete la gente al organizar los productos en la heladera.
Estos son algunos de los mejores trucos para optimizar el espacio y alargar la vida de los alimentos:
1. La leche, ¡Lejos de la puerta! Cada vez que abrimos la heladera se pierde hasta un tercio del frío, según Twenergy, un portal de eficiencia energética. Por eso mismo la puerta es el lugar donde menos se conserva la refrigeración. Allí podemos colocar bebidas, salsas, manteca pero, a diferencia de lo que se cree, no es conveniente guardar la leche. Lo mejor es ponerla en un lugar con temperatura estable, como los estantes centrales.

