Río Cuarto: los compañeritos de Ulises se movilizaron para que el niño pueda seguir en la escuela
Padres y niños marcharon hacia el Centro Cívico. Apoyan el reclamo de la familia de un alumno con hidrocefalia para que la obra social Apross aporte el acompañamiento para la integración escolar, que le garantice la continuidad en el colegio al que asiste.
Alumnos de primer grado del Colegio Santa Eufrasia, acompañados por sus papás, protagonizaron este lunes una manifestación en el Centro Cívico de Río Cuarto en apoyo a los reclamos que realizan a la obra social provincial Apross los padres de Ulises, un niño que padece hidrocefalia, parálisis cerebral y epilepsia.
“Desde hace semanas, meses y años, la burocracia, el incumplimiento y la falta de humanidad han sido una constante en la relación que sostenemos con la obra social, la cual, al día de la fecha no garantiza el acceso a la escolaridad de Uli como señala la ley”, denunció Virginia González, madre de Ulises.
Entre otras diferencias, hoy el conflicto con Apross es por el acompañamiento para su integración escolar, que el niño requiere para ir al colegio. Básicamenmte, es el aporte para contar con una maestra integradora.

La obra social respondió que la cobertura de rehabilitación ya fue otorgada, con dos módulos de apoyo a la integración escolar para el año 2019, pero “por reintegro”. Sostiene que, por ley, no puede otorgar cobertura asistencial ni reconocer reintegros por servicios realizados por personas no contratadas por Apross.
“Yo no tengo ese dinero para afrontar la terapia de mi hijo y esperar el reintegro. Por ley es la obra social a la cual todos aportamos la que debe pagar los tratamientos de salud. También nos han negado los pañales que Uli necesita, esa es la realidad”, replicó Virginia.
La madre sostuvo que Apross ya les adeuda reintegros por prestaciones y tratamientos desde fines del año 2017 y pese a tener un recurso de amparo desde el año 2016, “también se demoró cuando Ulises necesitó de los anticuerpos monoclonales para proteger sus pulmones el primer año de vida” y “demoró semanas cuando debía tener su tercera cirugía cerebral”, entre otros problemas.

“Ulises viene librando una batalla muy dura desde que llegó a este mundo, porque pese a que nos dijeron que no iba a prosperar, nuestro hijo, que cabía en la palma de nuestras manos, se aferró a la vida con tanta determinación y amor que es imposible suponer que podríamos bajar los brazos. Por eso estamos hoy aquí. Porque pese a la buena voluntad de algunos empleados de Apross, estas situaciones no se han resuelto como corresponde”, agregó Virginia González.
Los familiares de alumnos, compañeros de Ulises en primer grado, dijeron ser testigos de la lucha de la familia para que se respete el derecho del niño a la salud y la educación. Agregaron que sus hijos se preocupan mucho cuando su compañerito no va a clases, por eso decidieron autoconvocarse para reclamar.

