El Museo de las Campanas no abrirá este verano
En Mina Clavero, funcionó durante 12 años, pero en 2013 sus dueños lo cerraron. La Provincia acordó comprar la colección de más de mil piezas de variados orígenes.
Mina Clavero.
La Agencia Córdoba Cultura confirmó que el Museo de las Campanas, que después de 12 años de actividad cerró en julio pasado, no abrirá en la temporada que comienza. No obstante, confirmó a este diario que la Provincia ha adquirido la colección de casi mil campanas a su propietario, Edgardo Gilardi, quien cerró meses atrás el museo por motivos económicos y de salud.
Gilardi lamentó esta semana que el museo no abriera este verano, y afirmó que aún no ha cobrado nada de los 100 mil pesos que había acordado con la Provincia a fines de julio pasado, para transferirle ese patrimonio. El objetivo acordado entre las partes es que el museo conservaría su nombre y continuaría en Mina Clavero.
“Con mi hijo hemos cumplimentado hace tiempo una serie de requisitos impuestos para la venta, pero aún no se ha concretado nada ni se me ha informado; me dijeron que ahora habría noticias, pero nada más”, señaló Gilardi, quien durante 45 años coleccionó campanas de todo tipo, origen y tamaño.
Demoras
Un vocero de la Agencia Córdoba Cultura aseguró a
La Voz del Interior
que es inminente el pago de la primera mitad de la suma acordada a Gilardi, y que el resto se cancelaría en 30 días. “Cuestiones administrativas y legales demoraron el trámite”, aclaró. A la vez, confirmó que por ahora será imposible la pronta reapertura del espacio, y que esta temporada de verano ya iniciada la colección no podrá ser expuesta.
Julio Bañuelos, intendente de Mina Clavero, recordó que el municipio había gestionado ante la Provincia la compra de la colección, pero afirmó que la comuna “nada tiene que ver” con el proceso.
Aún se ignora cuándo y dónde reabrirá sus puertas el museo, que durante 12 años fue visitado –según Gilardi– por más de 45 mil personas.
Con historia
El museo abrió en diciembre de 2001. Fue imaginado por los Gilardi como un modo de recaudar fondos para tareas solidarias que desplegaban en relación con abuelos necesitados de la región.
Campanas, campanillas, sonajeros y cencerros de muy diversos materiales (porcelana, plata, metal, cerámica, bronce y hasta de jabón y vela) y de los más diversos lugares del planeta, componen la colección de un museo que es único en su tipo en Latinoamérica.
Hasta su cierre en agosto de este año, integró además la Red Cultural de Traslasierra, que involucra a 28 museos de esa región.
El recorrido aporta al visitante un conocimiento social, cultural y simbólico de las campanas como instrumento musical y su variada utilidad en la historia, según épocas y lugares. La pieza más antigua data de 1787 y es de Colombia.
Ahora, deja de ser privada y pasará al patrimonio público.
De colección privada a pública
El inicio.
El Museo de las Campanas fue creado en 2001 por Edgardo Gilardi, un coleccionista de campanas, cencerros y sonajeros que, con el tiempo, se percató de que su hobby lo había superado. Suma casi mil piezas, de muy diferentes tamaños, materiales, épocas y regiones del mundo. Cada objeto cuenta la historia de un lugar y de una época.
El cambio.
El museo siempre funcionó en Mina Clavero. En julio pasado, Gilardi anunció, en una nota con este diario, que por razones de salud y por no poder sostenerlo económicamente, lo cerraba. Decía no haber logrado interés oficial para mantenerlo. Al poco tiempo, la Agencia Córdoba Cultura le ofreció comprar la colección y prometió reabrirlo, pero como museo público.

