Zannini, el dueño de la lapicera que definirá listas nacionales
Todas las estrategias políticas oficiales se cocinan en su despacho, pegado al de la Presidenta. El armado K cordobés también está en sus manos. Rival de De la Sota.
Presidente en las sombras. Mano derecha de Cristina. Monje negro del Gobierno. Todas esas expresiones se han escuchado en los últimos años en Córdoba para aludir a la figura del secretario de Legal y Técnica nacional, Carlos "el Chino" Zannini, hoy nominado como compañero de fórmula del precandidato presidencial K Daniel Scioli. Hombre de bajo perfil público, pero de mucha acción política, por sus manos pasan todas las principales decisiones estratégicas y políticas del Gobierno kirchnerista, desde 2003.Su margen de influencia sobre la Presidenta se acrecentó desde la muerte de Néstor Kirchner y también a medida en que se fue moderando la luz propia del ministro de Planificación, Julio de Vido.Pocos referentes hay que puedan disputar a Zannini su condición de pingüino de la primera hora, de los que cimentaron el poder de los Kirchner en Santa Cruz, para luego proyectarse al escenario nacional.Para la dirigencia política cordobesa, el despacho de Zannini en la Casa Rosada representa la Meca donde hay que peregrinar para obtener definiciones sobre cualquier tema relevante. Nada se hace sin su consentimiento.De su cabeza surgieron el breve intento por reformar la Constitución para propiciar un tercer mandato de Cristina; la continuas embestidas del Ejecutivo contra la Corte; y hasta la ingeniería para estampar el nombre de Cristina en el primer tramo de la boleta electoral, como candidata al Parlasur.Y en su oficina se cocinan, también, todas las listas de candidatos a diputados nacionales para las Paso.Para las diferentes "tribus" que el kirchnerismo tiene en Córdoba, producto de una atomización pocas veces vista, el nombre de Zannini es un factor aglutinante, que cohesiona –o al menos disciplina– las diferencias internas.Así quedó demostrado en el último periplo cordobés de Zannini, cuando hace un año atrás encabezaba, como único orador, un plenario K en el Comedor Universitario, convocado por Unidos y Organizados.Ahí estuvieron diputados provinciales, gobernadores, ministros. Todos esperando que "el Chino" les bajara línea sobre cómo continuar "el proyecto nacional y popular".En aquella ocasión, expuso sin dobleces lo que era –y es– el pensamiento presidencial respecto del default de los bonos en manos de fondos buitres. "Consiguieron la sentencia de un juez norteamericano que ha dicho que no podemos pagar y lo quieren presentar como un default. Argentina tiene recursos y paga. Esto no es un default . Pobres buitres, miren con qué los comparan. Estos no son fondos buitre, son sarna del sistema financiero internacional, son fondos piratas", dijo.No hace falta intermediación. Escuchar a Zannini es escuchar a Cristina, a quien él mismo se refiere con cierta solemnidad como "la señora".Nacido en Villa Nueva (Córdoba), pero con carrera profesional desarrollada en Santa Cruz, Zannini encarna, sin lugar a dudas, el ala más dura y rancia del kirchnerismo. Es un cristinista paladar negro, que no se lleva bien con la moderación, ni las medias tintas.En su legajo se carga, por ejemplo, la decisión de la Nación de no enviar ayuda a Córdoba durante el último amotinamiento policial y la posterior ola de saqueos, que dejó a la ciudadanía indefensa. Recién después de casi medio día de "dejar correr" la crisis para endosarle costos políticos al gobernador José Manuel de la Sota, Zannini liberó ayuda nacional, a través del desembarco en Córdoba de dos mil gendarmes, de la mano de Sergio Berni.
Cordobés, pingüino y muy poderoso
Local. Carlos Zannini nació en Villa Nueva, en 1954. Es abogado. En los '70 se enroló en la izquierda dura de Vanguardia Comunista (maoísmo) y se enfrentó con José Manuel de la Sota, peronista ortodoxo.
Detenido. Fue preso político de la dictadura. En 1983 se mudó a Río Gallegos, donde conoció a Néstor Kirchner, a quien acompañó políticamente siempre. Desde 2003 es secretario de Legal y Técnica de la Nación.

