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Política

Más y menos. Otra vez, los viejos malos tiempos para Milei

El caso $Libra y las complicaciones del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, vuelven a poner al Presidente en una posición incómoda. Su gran apuesta es bajar la inflación.

20 de marzo de 2026, 20:04
Otra vez, los viejos malos tiempos para Milei
El presidente Javier Milei apuesta a bajar la inflación, como un modo de contrarrestar las denuncias por presunta corrupción que apuntan a su gestión. (La Voz)

Javier Milei ya atravesó una crisis que combina denuncias de corrupción y una inflación que escala mes a mes. Sucedió antes de la elección legislativa del 26 de octubre de 2025, de la cual salió fortalecido por el apoyo de Donald Trump y por el temor al retorno del kirchnerismo.

En septiembre del año pasado, la suba de precios llegó a 2,1%. Fue el cuarto mes consecutivo de alza en relación con la inflación de mayo de 2025 (1,5%), que hoy es una añoranza lejana para el equipo económico.

Las denuncias por presuntos hechos de corrupción ya eran un hecho por entonces.

Había estallado el escándalo por el pago de coimas en la ex Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), a partir de audios que revelarían la participación de la hermana del Presidente, Karina Milei.

La Justicia no se ha pronunciado aún sobre la validez de esas grabaciones que protagonizó el entonces titular de Andis, Diego Spagnuolo.

El caso de la criptomoneda $Libra avanzó en las últimas semanas con la difusión de borradores de presuntos contratos y de audios que comprometerían la integridad de Milei, por el accionar de viejos conocidos suyos.

Por otra parte, una parte de quienes votaron a Milei cuestiona a Manuel Adorni y entiende que debería haber dejado el Gobierno luego de los últimos episodios que denotan pérdida de credibilidad, por sus prédicas contra la casta y, en paralelo, el uso de bienes públicos para beneficio personal.

En ambos casos, falló la apelación “a la moral como política de Estado”.

Fuerte gesto de apoyo del presidente Javier Milei al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Fue en Córdoba, en el acto de la Bolsa de Comercio. (La Voz)
Fuerte gesto de apoyo del presidente Javier Milei al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Fue en Córdoba, en el acto de la Bolsa de Comercio. (La Voz) (Bolsa de Comercio de Córdoba)

¿Puede un jefe de Gabinete mantenerse en su posición cuando perdió credibilidad, además de protagonizar un eventual enriquecimiento ilícito? Es una incógnita.

Milei y los precios

Acorralado por la pérdida de control de la agenda política, que ahora es dominada por el kirchnerismo, sin virtud moral alguna, Milei apuesta su gestión al control de la inflación.

Aunque ya no promete nada, dijo que el índice de precios al consumidor (IPC) "podría comenzar" con cero en agosto, luego de un aumento de 2,9% tanto en enero como en febrero.

Para marzo, el número también sería alto, por los gastos de inicio de clases y por la suba en los servicios públicos, que concentran las quejas de la clase media, en especial en el Amba.

La recuperación de los salarios, al igual que la actividad, es desigual según los distintos sectores de la economía. Pero en los grandes centros urbanos se hallan “los perdedores” en la escala salarial.

Cualquier revisión anual de los valores del transporte público, de la luz y del gas expone cifras que duplican la inflación de 2025, que fue de 31,5%.

El titular de Economía, Luis Caputo, prefirió estirar la apuesta de inflación cero para los meses de septiembre y de octubre.

Una inflación alta obliga a pagar tasas por encima de ese indicador, para evitar que los pesos se refugien en el dólar, un ancla que permite comprar bienes importados a precios más accesibles que en el mercado doméstico.

Ese combo (tasas altas, para “secar la plaza” de pesos; menos gasto público, para mantener los superávits primario y financiero, y dólar planchado, lo que se traduce en más viajes al exterior y más importaciones) tiene como correlato una caída en la actividad.

El estancamiento conduce al cierre de locales en los sectores que pierden frente al “modelo de Milei” (industria, construcción y comercio) y a un aumento del desempleo.

El cuarto trimestre de 2025 reveló que la desocupación alcanza a 1,7 millones de personas, en un mercado laboral que registra como “empleados” a miles de trabajadores de la movilidad (apps de viaje), a monotributistas y a changarines.

Se habla de un “desempleo blue”, que en la práctica duplica la cifra oficial.

Las recetas populistas del kirchnerismo e irracionales de la izquierda agravan el humor social, ante la búsqueda de hechos violentos que perturben el plan de Milei.

El programa del Presidente debe encontrar una salida a esta “doble Nelson” que enfrenta (fragilidad política y económica), de la cual salió airoso seis meses atrás.

No hay en lo inmediato un acto electoral que valide políticamente el plan.

Si se controla la interna en el Gobierno y se anuncian microcirugías para las demandas de los grandes centros urbanos (no beneficiados aún por las millonarias inversiones en minería, en petróleo, en gas y en agroindustria), el ánimo social podría cambiar. Y también la confianza del consumidor, que retrocedió fuerte en marzo (5,3%).

Sin las urnas a la vista, Milei debe cambiar rápidamente, para evitar que un colapso sepulte el sueño libertario.