Urribarri y Bossio obedecieron y bajaron sus candidaturas
La orden presidencial a los políticos del Frente para la Victoria de darse “un baño de humildad” comenzó a surtir efecto ayer.
La orden presidencial a los políticos del Frente para la Victoria de darse "un baño de humildad" comenzó a surtir efecto ayer. Cristina Fernández había exigido acotar el número de postulantes a la presidencia y a la gobernación bonaerense, a lo que ayer obedecieron Sergio Urribarri, que quería disputar la presidencia, y Diego Bossio, quien apostaba a suceder a Daniel Scioli.Urribarri anunció su decisión de "declinar" su precandidatura luego de reunirse con Cristina Fernández en la Casa Rosada, al considerar la necesidad de lograr una propuesta electoral "más competitiva" y asegurar en una "carta abierta" que interpretó "claramente" el mensaje de la jefa del Estado.Una decisión similar anunció, también a través de una "carta abierta a la Presidenta", el titular de la Anses. Bossio, quien esta tarde declinó su precandidatura a gobernador bonaerense por el oficialista FPV-PJ "por decisión propia" y "así se lo comunicó a la Presidenta", informaron voceros del funcionario. Fuentes de la Casa Rosada avalaron la hipótesis de que finalmente la estrategia de la Presidenta de cara a las Paso será que "haya competencia entre dos fórmulas presidenciales" protagonizadas por Daniel Scioli y Florencio Randazzo y un número similar para la provincia de Buenos Aires, donde hasta hoy había 12 precandidatos a la gobernación.El foco queda puesto en las precandidaturas del ministro de Defensa, Agustín Rossi, y la de Jorge Taiana, ya que tanto Aníbal Fernández como Julián Domínguez y Juan Manuel Urtubey desistieron hace un tiempo de la carrera presidencial.Ayer, Rossi evitó una definición. Y Taiana, dijo que no es una decisión personal sino del Movimiento Evita y de miembros de Carta Abierta.La estrategia -reclamada por los gobernadores e intendentes del PJ- apunta a evitar una "dispersión de votos" similar a la ocurrida en las PASO porteñas, donde el kirchnerismo quedó como tercera fuerza.

