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Unánime rendición ante la presión del Suoem

Son muy pocos los proyectos de ordenanza que se votan por unanimidad en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba. Pese al aumento, el Suoem redobla la conflictividad.

28 de marzo de 2014 a las 01:55 p. m.
Unánime rendición ante la presión del Suoem

Son muy pocos los proyectos de ordenanza que se votan por unanimidad en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba. Y posiblemente sea sólo uno el que nunca falla: el proyecto del Ejecutivo que trae consigo el aumento de sueldos y fija la nueva escala salarial. Ocurre siempre, y volvió a suceder ayer. Todos y cada uno de los concejales presentes levantaron la mano para aprobar el aumento del 31,67 por ciento, en dos tramos, que en agosto llevará el salario bruto promedio de los empleados municipales a casi 23 mil pesos. En el mismo acto, los ediles llevaron el salario bruto del intendente a más de 53 mil pesos mensuales, y el que perciben ellos mismos una cifra apenas inferior.Sólo hubo una brevísima justificación de un edil del radicalismo. Ningún opositor dijo una palabra. Y, por supuesto, ninguno repartió los consabidos partes de prensa con críticas furiosas al mestrismo. Hubo unanimidad total ante una medida que garantiza números en rojo para este año –es decir, falta de recursos para obras y mejoras en la ciudad– y que también preanuncia el futuro aumento de impuestos que los cordobeses tendrán que pagar en 2015. Hay que recordarlo, porque cada uno de esos concejales opositores, a fin de octubre –cuando ingrese al Concejo el presupuesto para el año próximo– bramará de indignación, hablará de un "nuevo golpe al bolsillo de los vecinos", y reiterará en cada micrófono a su paso que "Mestre sigue subiendo los impuestos para dilapidar en sueldos". Ayer la oposición avaló con su voto eso que luego criticará hasta el cansancio. Es una de las tantas escenas de cinismo extremo y reiterado en torno al empleo municipal en la ciudad de Córdoba. Por estas horas se pueden apreciar varias otras: el juecismo –que batió récords de nombramientos en planta permanente– criticando a Mestre por la contratación de personal es una de las más notorias. La otra es que el mismo día en que se aseguraban un nivel salarial y un porcentaje de aumento que la inmensa mayoría de los trabajadores no tendrá en años, los municipales hayan mantenido paralizadas amplias áreas de la administración, más de 90 dispensarios, el Hospital del Sur, el área de Obras Viales –que hoy cumple una semana de asamblea permanente mientras las calles parecen bombardeadas–, el control alimentario y las tareas de Higiene Urbana. Con la suba en el bolsillo, ahora el Suoem va por el resto: detrás de las tradicionales banderas de la "falta de insumos", desperfectos en la flota y "deudas salariales", están los reclamos que no se dicen ante los micrófonos: más horas extras (hay áreas que ya agotaron el cupo cuatrimestral), nuevas bonificaciones, el pase a archivo de los concursos públicos prometidos por Mestre y el nombramiento de hijos de delegados y dirigentes. Nada nuevo. Nada que no pueda volver a repetirse.