Temas del día:

Un “lock out” respaldado por una huelga brutal

Las casi 40 horas del paro de Aoita coincidieron ayer y el lunes con varias de las más dramáticas horas vividas en décadas de pelea contra el fuego en el interior de la provincia de Córdoba.

11 de septiembre de 2013 a las 02:00 p. m.
Un “lock out” respaldado por una huelga brutal

Las casi 40 horas del paro de Aoita coincidieron ayer y el lunes con varias de las más dramáticas horas vividas en décadas de pelea contra el fuego en el interior de la provincia de Córdoba. Esa circunstancia le quitó protagonismo a la medida de fuerza de los choferes interurbanos, pero al mismo tiempo le sumó brutalidad: dejaron a pie a todas y cada una de las zonas afectadas por las llamas.

Si detrás de tamaña reacción gremial se hubiera observado una amenaza concreta a la estabilidad laboral de los choferes, la medida igual hubiera sido destemplada ante la situación de emergencia que vive Córdoba, pero al menos hubiese sido comprensible. No fue así.

Ayer transcurría el segundo día de paro total y Aoita todavía no lograba explicar por qué razón la pérdida del monopolio de la prestación de empresas asociadas a la Fetap en algunas rutas secundarias podría generar despidos.

Ni qué lógica hay que usar para llegar a la conclusión de que más servicios y más unidades podrían significar menos puestos de empleo para los choferes.

Así de absurdo fue el planteo que sostuvo el paro y que finalmente logró el objetivo prioritario de la Fetap: que la Provincia diera marcha atrás y que la ascendente Fono Bus no ingresara a competir en otros dos corredores.

De hecho, el paro se levantó cuando la resolución del Ministerio de Transporte que asignaba las nuevas rutas a Fono Bus quedó en la nada.

La connivencia entre el gremio y la Fetap fue tan evidente como el jueves pasado había sido de indisimulada la maniobra empresaria de amenazar con interrumpir la vigencia del Boleto Educativo Gratuito para frenar a Fono Bus.

Sin dudas, lo que se están jugando las empresas de Fetap que resisten el ingreso de Fono Bus vale mucho. Los dirigentes de Aoita ya tomaron partido y lo seguro es que en la pelea no quedan intermediarios capaces de actuar en nombre de los usuarios: el Ministerio de Trabajo de la Provincia dictó la conciliación obligatoria dos horas después de iniciado el paro y la huelga siguió un día y medio más sin que fuera declarada ilegal.

La Provincia, a su vez, fue víctima de la misma discrecionalidad con la que decide –sin licitaciones ni instrumento público alguno– qué empresa gana espacio y cuál lo pierde en el mapa del transporte interurbano. Esta vez, las que debían ceder no lo hicieron, y el Gobierno debió dar marcha atrás frente a un lock out patronal.