Un ensayo de frente que podría unir a Macri, Massa y De la Sota
Los tres aspirantes presidenciales definirían la candidatura de este espacio en las Paso de agosto.
A pocos meses de las definiciones de las candidaturas para la carrera presidencial del año próximo, los aspirantes a suceder a Cristina Fernández ensayan distintas estrategias para tratar de consolidar sus postulaciones. Todos hablan con todos. En este contexto, no sorprenden las conversaciones de los últimos días entre dirigentes que responden a Mauricio Macri, Sergio Massa y José Manuel de la Sota. Este acercamiento entre tres candidatos presidenciales es impulsado por referentes del peronismo histórico, para garantizar la unidad de una amplia porción del electorado anti-K. Los senadores Juan Carlos Romero, Ramón Puerta y Adolfo Rodríguez Saá son los fogoneros de esta iniciativa, que entusiasma a Massa y a De la Sota, pero que no convence a Macri.Como en política nada es casual, en los últimos días, el delasotismo difundió una encuesta del consultor Raúl Aragón, que trabaja para Massa. El resumen de los números marca tres situaciones que alimentarían la chance de conformación de este nuevo espacio: Massa lidera la intención de votos en todo el país; Macri desplazó a Daniel Scioli del segundo lugar y De la Sota habría tenido un fuerte crecimiento en el último mes, que lo llevó –siempre según este sondeo– a duplicar la intención de votos a nivel nacional que tenía en abril pasado.Las conversaciones son incipientes y todo puede quedar como otro ensayo frustrado de armado electoral. El convencimiento de quienes impulsan este acercamiento es que no se puede dispersar el voto opositor al kirchnerismo y al peronismo oficialista que responde a la Casa Rosada.Macri ya intentó un acuerdo con el Frente Amplio Unen (FAU), que fracasó por la resistencia que su figura genera en un espacio hegemonizado por un radicalismo dividido y sectores de izquierda que no quieren ni ver cerca al jefe de Gobierno porteño. No obstante, el macrismo no abandonó su plan de acercamiento con el radicalismo. Lo hace por distrito, como ocurre en Córdoba. Desde el PRO, no dudan en afirmar que alumbrará un acuerdo en la provincia, pero ningún referente del radicalismo cordobés sabe cómo le explicarán a la cúpula nacional del partido que su candidato presidencial será Macri.Macri escucha propuestas y aprendió que la mesura es no cerrar puertas. Por ahora, rechaza la idea de competir con Massa en las primarias. Su plan era acordar con el exintendente de Tigre para que vaya por la Gobernación de Buenos Aires. Caída esa posibilidad, no se ve compartiendo un mismo espacio político.La alternativa de competir en las primarias para conformar un gran frente anti-K siempre fue una estrategia de De la Sota. Del tema, habló en una reunión reservada que mantuvo con Adolfo Rodríguez Saá, el sábado pasado, en San Luis.El correr de los días dirá si se trata de una posibilidad de un frente electoral potente o si es otro ensayo que pronto quedará en el olvido. Convencimiento Los movimientos nacionales de De la Sota son seguidos con mucha atención por el peronismo cordobés. Juan Schiaretti, Martín Llaryora, Daniel Passerini y el peronista disidente Eduardo Accastello están convencidos de que el gobernador no irá por su reelección y ya están en carrera por la sucesión del jefe del PJ provincial.Los sondeos marcan que Schiaretti le lleva una amplia ventaja a sus competidores dentro del oficialismo de Córdoba, pero sus rivales argumentan que el exgobernador tiene un "techo bajo" de votos y que eso podría comprometer el triunfo del PJ en 2015, si los principales opositores logran un acuerdo electoral.Schiaretti no se siente el heredero natural del poder delasotista y por eso hizo algunos movimientos por su cuenta. Acordó con Olga Riutort en la Capital, un vínculo que el delasotismo observa con desdén.Algunas declaraciones públicas del exgobernador –"Nunca entendí el cordobesismo", dijo en el programa Hora 25 , de Canal C– no le habrían caído bien a De la Sota. La relación entre los referentes peronistas siempre estuvo plagada de idas y vueltas, pero nadie cree en un rompimiento, porque ambos se necesitan.De todos modos, el tablero del peronismo y todo el escenario político cordobés recién comenzará a definirse con la decisión de De la Sota: si juega a nivel nacional o busca su reelección. De esa determinación depende tanto el oficialismo como la estrategia electoral de la expectante y dubitativa oposición provincial.

