Triple fuga: siguen los controles sobre la ruta 19
Las Policías de Córdoba y Santa Fe continúan con los puestos de control en sobre la ruta 19 y caminos rurales. Se revisan autos, camiones y colectivos. También hay grupos tácticos especializados apostados en ciudades para actuar en caso de una alerta.
San Francisco. A pesar que los ánimos entre los vecinos se van calmando y se está volviendo a la normalidad, las Policías de Córdoba y Santa Fe continúan fuertemente los operativos de control en distintos puntos neurálgicos en la ruta nacional 19, en busca de los tres prófugos del triple crimen de General Rodríguez, tras los tiroteos que se produjeron el pasado jueves en cercanía de las localidad santafesina de San Carlos Centro.
Los puestos provocan largas colas de vehículos de hasta 4 kilómetros de extensión a lo largo de la ruta 19, que une la zona centro de la provincia de Santa Fe con la ciudad de San Francisco, en la provincia de Córdoba.
Esta arteria está muy transitada por los habituales camiones que realizan la “ruta del Mercosur” sumado a los colectivos y vehículos de turismo que en esta época del año se dirigen hacia el sur de Brasil.

En San Francisco, en el límite entre ambas provincias, el control se intensificó en la jornada de ayer y se les solicitan a los que circulan abrir sus baúles y presentar documentación del vehículo y conductor.
También hay puestos de alertas en caminos rurales que pueden tener conexión con la zona de influencia donde se registraron los tiroteos.
Por otro lado, hay alojado en esta ciudad cordobesa un grupo táctico de la fuerza especial Eter para actuar en caso de una alerta.
En el lado santafesino en el cruce de la autovía 19 y la ruta nacional 34, ubicado en cercanía de la localidad de Angélica, continúa el fuerte control con varios vehículos de la policía provincial y Gendarmería dispuestos al costado de la carpeta asfáltica.
En ese puesto de control se observa reflectores con generadores para seguir el operativo durante la noche, donde se también se revisaba cada vehículo incluyendo los camiones y colectivos. A los conductores se les pedía que abrieran los baúles y se inspeccionaban las cargas y pasajeros.
También hubo grupos especiales en los caminos rurales con perros tratando de seguir los rastros de los tres detenidos y helicópteros que sobrevolaban las zonas sembradas por soja y maíz, que en algunos casos estos últimos tienen más de un metro de altura.

