Testigos clave ratificaron la acusación a Matheu
Dos testigos “clave” ratificaron lo que habían declarado en la instrucción: la secretaria del funcionario judicial formuló comentarios respecto del trato diferencial que este habría tenido con determinados letrados, mientras que un quiosquero reconoció haber llevado sobres con dinero a esa oficina.
Una jornada intensa se vivió ayer en el juicio por jurados al destituido fiscal Roberto Matheu y a dos abogados que le habrían pagado coimas para favorecer a sus clientes. Dos testigos "clave" ratificaron lo que habían declarado en la instrucción: la secretaria del funcionario judicial formuló comentarios respecto del trato diferencial que este habría tenido con determinados letrados, mientras que un quiosquero reconoció haber llevado sobres con dinero a esa oficina.El debate en la Cámara 6ª del Crimen destacó en los últimos días la confesión "lisa y llana" de uno de los dos abogados imputados, Carlos Morelli. El otro, Marcos Juárez, insiste en su inocencia, mientras que el funcionario destituido juega sus cartas al estilo agresivo de su defensor, Alejandro Zeverín, que cuestiona las intervenciones del fiscal de Cámara Marcelo Hidalgo y busca incomodar a los testigos más allá de la paciencia del tribunal.El primero de esos testimonios, fue el de la hoy jubilada secretaria Silvia Cristina Nieto Sosa, que 13 años después ratificó sus dichos: Matheu tenía un trato diferente con algunos letrados, se reunía a puertas cerradas sin la presencia de empleados y que Morelli y Juárez pasaron y hablaron con él durante los hechos. Sobre esa causa, en la que hubo siete detenidos, la exfuncionaria señaló que le proporcionó a Matheu sus nombres (contra lo que él sostiene), que las planillas de antecedentes estaban a su disposición antes de lo que Matheu asegura y que el 29 de agosto (no el 8 de septiembre) de 2003, su jefe le confesó que acababa de enterarse que lo estaban investigando.A su turno, Juan Ariel Cejas volvió a decir que no recibió presión de nadie para declarar ante la Justicia y confirmó que llevó sobres de Juárez, Morelli y otros abogados a la oficina de Matheu. El quiosquero dijo que Juárez lo presionó durante años y que para que no lo moleste más le comentó que había declarado bajo presión. Con esto, se cubrió de lo que tendría registrado en una cámara oculta que Juárez podría tener en su contra.La escala penal para la acusación de Matheu va de cuatro a 12 años de prisión. En cambio, para los abogados, el monto de la condena se ubica entre dos y seis años de cárcel.

