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Sintonía entre peronistas y radicales irá hasta 2017

Alineados a través del presidente Macri, Schiaretti y Mestre priorizarán gestión y diálogo institucional hasta las legislativas del año próximo.

31 de enero de 2016 a las 12:01 a. m.
Sintonía entre peronistas y radicales irá hasta 2017
Entremezclados. Funcionarios nacionales, provinciales y municipales. Fue en Cura Brochero (Pedro Castillo/LaVoz)

El eje de gobernabilidad por el que optó el presidente Mauricio Macri para encarar el tramo inicial de su presidencia terminó de quedar expuesto de manera explícita con su paso por Córdoba y las promesas de obras, financiamiento y convenios diversos que firmó con el gobernador Juan Schiaretti por un monto global de 27 mil millones de pesos. La tarea de ampliación de la base de sustentación de Cambiemos se inició en la provincia de Buenos Aires con María Eugenia Vidal a la cabeza, y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con Horacio Rodríguez Larreta, el sucesor de Macri.Ambas jurisdicciones fueron las primeras en recibir asistencia financiera extra por parte de la Nación. Este trato preferencial, en especial para la Capital Federal, derivó en un reclamo generalizado de los gobernadores del PJ.La tríada Buenos Aires-Capital Federal-Córdoba conforma hoy un bloque que, si bien no es monolítico, comienza a darle frutos a Cambiemos para sopesar la natural oposición del resto del peronismo. El otro soporte es Sergio Massa, aunque en el macrismo creen que su colaboración vence a fin de año.Este novedoso escenario ya configurado tiene un impacto directo en la política cordobesa. Como nunca antes, tres administraciones de diferentes signos políticos se muestran alineadas a través de Macri (PRO), Schiaretti (PJ) y el intendente capitalino Ramón Javier Mestre (UCR).La sintonía que exhiben en la actualidad Unión por Córdoba y la Unión Cívica Radical liderada por el mestrismo supera con creces el buen trato institucional que mantuvieron el titular del Palacio 6 de Julio y José Manuel de la Sota en los últimos cuatro años.Por ejemplo, Mestre necesitó del peronismo para darle vida al Ente de Obras y Servicios Públicos y el oficialismo provincial precisó de los votos de Juntos por Córdoba para el recorte jubilatorio a los pasivos. Gestión y límites Con roles diferentes en el ámbito provincial, el peronismo en el gobierno y la UCR, el PRO y el juecismo en la oposición, plantean límites y matices para esta etapa de sintonía fina que tiene fecha de vencimiento: 2017, año en que habrá elecciones parlamentarias nacionales. Por el lado de Unión por Córdoba, el legislador Daniel Passerini consideró que "en el almanaque está la respuesta". "Este será un año de gestión. Estamos viendo que los buenos gestos que tuvo el Presidente con el gobernador tras ganar el balotaje ahora se traducen en acciones. La reunión del martes fue la principal acción concreta de gestión para cumplir con lo que se había comprometió Macri con Córdoba", dijo.Respecto de la inusual convivencia política que muestran los principales actores políticos provinciales, Passerini afirmó: "Estoy convencido, por lo que veo en la Legislatura, de que este va a ser un año enfocado en la gestión. Macri necesita de los diputados y los senadores que tienen los gobernadores, por lo que el diálogo va a ser más permeable".Y aunque evitó hablar de política electoral, el dirigente peronista estimó que "recién a finales de este año la política comenzará a disputarle espacio a la gestión". "La agenda que nos impulsa la sociedad es la de negociar políticamente, como siempre debió ser", concluyó.En tanto, en el radicalismo provincial intentan marcar diferencias con Unión por Córdoba. "La reunión del martes de civilización institucional no necesariamente refleja el vínculo entre el peronismo y la UCR cordobesa. Marchan por dos andariveles distintos", aclaró Mario Negri, líder de la bancada radical en Diputados."La convivencia del Gobierno nacional con el provincial sin discriminación ha sido una pelea de todos, no sólo del peronismo. Por lo tanto, la aspiración a gobernar la provincia y a ser críticos no son ningún precio a cambio de esa convivencia", ahondó el dirigente.Ni Mestre ni su entorno hablarán en público de candidaturas. "Gobernar es la prioridad. Si no gestionamos bien no tendremos chances de pelear el poder", aseguraron en el Palacio 6 de Julio.En el PRO cordobés, por su parte, las fichas están puestas en ganar territorialidad después de la explosión que vivió el partido en 2015. Para ello servirán los lugares que ocuparán los "amarillos" en decenas de delegaciones del interior de organismos nacionales. En los últimos días, Nicolás Massot, referente macrista, le adelantó a este diario que el PRO trabajará para intentar posicionar un candidato propio para 2019. Sus dichos metieron ruido en el armado provincial.