Scioli nos juega al truco y nosotros en Babia
Los gobernadores petroleros negocian con el candidato K, a cambio de apoyo electoral, que las regalías del crudo se calculen sobre un precio muy superior al internacional. Implica combustibles más caros.
Mientras l os políticos de la región central del país perpetúan su ensimismamiento en la campaña electoral, se están acordando eventuales políticas públicas que, de concretarse, van a perjudicar a los bonaerenses extra-conurbano, entrerrianos, santafesinos, sanluiseños, santiagueños, correntinos, chaqueños y, por supuesto, cordobeses. Daniel Scioli nos jugó a todos en la mesa de truco que ayer departió con los gobernadores de provincias petroleras en Neuquén. El candidato K les firmó un acta a Martín Buzzi (Chubut), Juan Urtubey (Salta), Eduardo Fellner (Jujuy), Gildo Insfrán (Formosa), Alberto Weretilneck (Río Negro), Francisco Pérez (Mendoza), Roberto Crocianelli (vicegobernador de Tierra del Fuego), Rosana Bertone (gobernadora electa de Tierra del Fuego) y Omar Gutiérrez (electo de Neuquén), en la que les garantiza un precio sostén del petróleo. Eso implica perpetuar dos transferencias: por un lado, ellos cobrarán regalías de más; por el otro, a la plata la pondrán los habitantes del resto del país. De 45 a 77 El acuerdo viola en los hechos las normas vigentes que fijan las regalías en 12 por ciento del precio del crudo. Cuando el Gobierno nacional escribe a su capricho ese precio, también altera el valor real que reciben las provincias. En 2013, Mendoza perdió en la Corte Suprema un viejo juicio contra las petroleras: reclamaba que las regalías se liquidaran al valor de exportación del petróleo. Claro, era cuando esa cotización volaba. Hay una decena de juicios similares de aquella época.Sin embargo, desde que el precio internacional del petróleo anda por 45 dólares el barril, los emires exigieron lo contrario. Por eso Scioli les firmó un acta que dice: "Ante la volatilidad del mercado del petróleo, estableceremos un sendero de precios para el petróleo que se utiliza en el mercado interno". Traducido, el "sendero" ya tiene un precio: como mínimo, los 77 dólares el barril que ya les viene dando Cristina Fernández. Gran negocio también para YPF y PanAmerican, las mayores extractoras.¿Está cerrado? No se sabe. Pero el anfitrión y mayor fogonero fue el neuquino Sapag, al que Scioli ya le dio las llaves del Ministerio de Energía que piensa crear si es presidente.Con perspectivas devaluatorias, ese piso, incluso sin subir, puede tornarse impagable.¿Quién pagará esos mayores costos? Los consumidores de todo el país. Pero ese consumo no es homogéneo, ni desde lo social, ni económico ni regional. El agro pampeano es, con diferencia, el mayor consumidor. En 2014, consumió más de un tercio de los hidrocarburos, según el Balance Energético de la Secretaría de Energía. El campo quedaría en el peor de los mundos. Cuando los precios de las commodities (granos o crudo) volaban, petroleros y chacareros sufrieron la exacción del Estado nacional, que con medios como las retenciones, se apropiaba de la renta de ambos. Así se descapitalizó la agroindustria y se perdió el autoabastecimiento energético. Mientras Scioli regala garantías a cuenta de otros, nadie escribe promesas siquiera parecidas para el agro en quebranto, que encima deberá pagar más caro el gasoil. Sin este agravante, el agro ya afronta la peor ecuación económica en 15 años, según el economista Juan Manuel Garzón.Una aclaración: en la fase anterior, los gobernadores petroleros nunca perdieron. Disfrutaron en exclusiva de sus regalías, mientras la Nación repartió y sigue repartiendo entre todos los distritos –privilegiando a los petroleros, al aplicar los mismos índices distorsivos de la coparticipación– el 30 por ciento de las retenciones al agro. Cobran el mismo viento Nuestros enanos crecen todos juntos. Mientras sucede esto con el crudo, a las cinco plantas de etanol de maíz (tres están en Córdoba, una en San Luis, otra en Santa Fe y fabrican casi el 10 por ciento del combustible que llena nuestros tanques) la Nación les bajó por resolución el precio en 23 ciento en los últimos 12 meses. El bioetanol renovable subsidia al crudo contaminante. ¿Al revés de todo el mundo? Sí, al revés. Además, los patagónicos no pagan los impuestos a los combustibles que sí paga el resto de los argentinos. Encima, de la recaudación de esos impuestos los fiscos patagónicos reciben una porción mayor por los índices de coparticipación que los privilegian.Hace décadas que el sur cobra el mismo viento por una docena de ventanillas. Con esas finanzas infladas, construyen los feudos clientelares que le permiten al Movimiento Popular Neuquino, por ejemplo, perpetuarse desde 1983. Y con eso van abriendo nuevas ventanillas. Como está haciendo Sapag con Scioli. Aparentemente, sin que los gobernadores, los intendentes, los diputados y los senadores de la región pampeana siquiera se enteren.

