Rescindieron el contrato con el concesionario del hotel
El Gobierno dice que el lunes presentará a la empresa que tomará la posta de Triple L. En el complejo trabajan 47 personas.
Miramar. Parece muy lejano aquel efusivo discurso de inauguración del hotel Ansenuza que pronunció el entonces gobernador José Manuel de la Sota. Ciento cincuenta días después, en medio de los cuestionamientos por el gasto que demandó esta obra, ayer se cayó el contrato de la empresa concesionaria y se abrió otro signo de interrogación sobre este lujoso emprendimiento, que parece destinado a seguir generando polémica y discusiones políticas. Sillas sobre las mesas, un fuerte olor a productos de limpieza y empleados sin uniformes, al borde de las lágrimas, fue el escenario que encontró este cronista, cuando al mediodía ingresó al lujoso hall del Ansenuza Hotel Casino & Spa.Nadie quería hablar. Los empleados sólo decían por lo bajo que les habían garantizado que seguirían en sus puestos, con la nueva empresa concesionaria.Había empleados de la Lotería de Córdoba que estaban confeccionando el inventario para recibir los bienes que la entidad pagó y que luego había puesto a disposición de la concesionaria Triple L SA. El silencio y las caras largas eran un gran contraste con las imágenes de los videos oficiales de la fiesta de inauguración, cuando la alegría y el optimismo desbordaban todo, aquel 1º de noviembre pasado. Una de las empleadas, que pidió no se mencionara su nombre, se animó a contar que en las primeras horas de ayer hubo una reunión entre las autoridades de la Lotería y el gremio gastronómico. Allí se firmó un acuerdo mediante el cual el Estado provincial garantizaba la estabilidad a todos los empleados. De todos modos, entre los trabajadores sobrevuela el temor de que la nueva empresa que se haga cargo de la explotación del hotel corra la misma suerte que la que se retiró ayer: perder dinero. Uno de los directivos de la ahora exconcesionaria admitió ante este diario que en cinco meses habían perdido más de seis millones de pesos. Ese rojo se debió a las pérdidas por la escasa ocupación y las inversiones que debieron hacer para que el hotel comenzara a funcionar. Sólo en personal, el gasto supera los 700 mil pesos mensuales, en un hotel que sólo tiene huéspedes durante los fines de semana.El abogado de la empresa que ayer dejó la concesión aseguró que el objetivo es rescindir el contrato "sin controversias". Pero todo indica que habrá discusiones. Por ejemplo, la empresa que se va deja una deuda por el servicio de electricidad de más de 500 mil pesos.La concesionaria también había armado el obrador para construir las 30 habitaciones de la segunda ala del hotel, que podría haber hecho más rentable su explotación. Cómo sigue Desde el Gobierno provincial tampoco brindaron claridad sobre esta cuestión. Una fuente oficial sólo dijo que el lunes se presentará a la nueva empresa que se hará cargo del hotel, pero sin dar demasiadas precisiones. Por estas horas, no se sabe si la empresa que deja la concesión presentará una demanda en contra de la Provincia.Según señalan los propios empleados y los dirigentes del centro comercial de Miramar, para que el hotel Ansenuza pueda ser rentable es indispensable construir las 30 habitaciones que faltan.Esta nueva ala tenía un presupuesto de 43 millones de pesos. Ese monto quedó desactualizado y ahora la inversión debería trepar a los 60 millones de pesos. La Lotería de Córdoba debería desembolsar esos fondos, pero los propios funcionarios schiarettistas admiten por lo bajo que no está dado el contexto político para hacer un gasto semejante.En medio de esta incertidumbre, los trabajadores temen que la nueva concesionaria efectúe un recorte de gastos para hacer rentable el negocio.

