La Voz En Vivo. Reforma laboral: cómo funcionará el nuevo Fondo de Cese y por qué podrían bajar las indemnizaciones
El abogado laboralista Matías Cremonte explicó en la Voz En Vivo los detalles de la reglamentación del Fondo de Cese Laboral (FAL) y el nuevo diseño de los recibos de sueldo.
El Gobierno nacional avanzó en la reglamentación del nuevo Fondo de Cese Laboral (FAL), un pilar central de la reforma laboral que modifica el sistema de despidos en Argentina.
Esta medida, analizada por el especialista Matías Cremonte en una entrevista con La Voz En Vivo, introduce cambios sustanciales en el financiamiento y el cálculo de las compensaciones por desvinculación.
La implementación efectiva de este sistema fue postergada hasta noviembre de este año. Según explicó Cremonte, esta prórroga respondería a observaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el posible desfinanciamiento de la seguridad social.
Aportes y financiamiento del nuevo fondo
El FAL es de carácter obligatorio y no requiere de acuerdos previos en convenios colectivos para su aplicación. El sistema se nutre de contribuciones mensuales que los empleadores deben realizar por cada trabajador registrado.
Las alícuotas de aporte varían según el tamaño de la unidad productiva: las grandes empresas deberán aportar un 1,5% del salario, mientras que para las pequeñas empresas el aporte será del 2,5%. Cada empleador deberá abrir una cuenta específica para constituir estos fondos.
“El empleador tiene que aportar un porcentaje por cada uno de sus empleados y a partir de ahí se crea la cuenta de esa empresa para hacer esos aportes”, detalló Cremonte sobre la mecánica del sistema.
Inversiones y control de la CNV
La reglamentación establece que la Comisión Nacional de Valores (CNV) será la autoridad encargada de determinar qué tipo de fideicomisos y fondos podrán administrar estos recursos. Un dato clave es que el dinero solo podrá invertirse en títulos emitidos en la República Argentina.
Este esquema busca que los fondos no queden ociosos, permitiendo que las entidades financieras los utilicen en el mercado local. “Está hecho para que la laburen, es un negocio financiero, eso no hay dudas”, afirmó el abogado respecto al rol de los bancos y aseguradoras.
Para que un empleador pueda utilizar el FAL para pagar una indemnización, deberá haber realizado aportes durante al menos 12 meses previos al despido. Sin este período de carencia, el sistema no podrá ser utilizado como fuente de pago inicial.
Cambios en el cálculo de la indemnización
Más allá del fondo de financiamiento, la reforma introduce una modificación crítica en la base de cálculo de la indemnización. Hasta ahora, se tomaba como referencia el mejor sueldo de los últimos 12 meses; con el nuevo esquema, se utilizará el salario “habitual”.
Esta modificación técnica excluye del cálculo rubros variables como premios o comisiones. “Se reduce la base de cálculo y eso lógicamente hará que la indemnización sea menor”, advirtió Cremonte sobre el impacto directo en el bolsillo del trabajador despedido.
Además, el especialista señaló que se pierde el "efecto disuasivo" que tenía la indemnización contra el despido arbitrario. Al tener el fondo ya constituido, el costo inmediato para el empleador desaparece, lo que podría facilitar la toma de decisiones de despido.
Nuevo diseño del recibo de sueldo
Otro cambio que llega con la reglamentación es una nueva estructura para los recibos de haberes de los trabajadores asalariados. El objetivo del Gobierno es que los descuentos y aportes sean mucho más visibles y claros para el empleado.
El nuevo modelo incluirá gráficos que detallen el destino de los fondos retenidos, como aportes a sindicatos, obras sociales o seguros. Se busca exponer con claridad cuánto del salario indirecto se deriva a estas instituciones.
“Debe consignarse más claramente cuáles de esos aportes van al sindicato o alguna institución vinculada. Tiene que haber una parte del recibo donde se vea claramente a dónde van estos fondos”, concluyó Cremonte.




