Piden que se vuelva a disparar el arma que mató a Nisman
El reclamo a la fiscal Fein fue hecho por la exesposa del funcionario. Se procura determinar si deja rastros de la deflagración. Ya lo había pedido la jueza Palmaghini.
Buenos Aires. La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, querellante en la causa por la muerte de su expareja, Alberto Nisman, pidió un nuevo peritaje sobre el arma que le causó la muerte para determinar si, al dispararla, deja rastros de pólvora. El planteo fue formulado en las últimas horas ante la fiscal Viviana Fein, quien investiga la muerte de Nisman y en dos oportunidades rehusó concretar ese peritaje.El arma que causó la muerte de Nisman fue sometida en dos oportunidades a una prueba denominada "barrido electrónico", en sendos laboratorios de la Justicia bonaerense y de la Gendarmería Nacional en Salta y en ambos casos, no se detectaron rastros de pólvora, como tampoco los había en las manos del fallecido fiscal.Sin embargo, desde el inicio de la causa, la jueza Fabiana Palmaghini le sugirió a Fein otro peritaje: volver a disparar el arma y comprobar, recreando las condiciones de la jornada en que murió Nisman, si deja rastros de la deflagración en las manos de otra persona.En una de sus últimas sugerencias de medidas de prueba, Palmaghini insistió en esa cuestión y ahora Arroyo Salgado coincidió en la necesidad de llevar a cabo tal forma de peritaje para esclarecer las dudas sobre la deflagración. Fein ya dio los primeros pasos para llevar a cabo, ahora sí, esa prueba que, en principio, podría realizarse otra vez en el laboratorio de Gendarmería en Salta.
Cambio de abogados
La exesposa del fiscal Nisman provocó un sorpresivo cambio en la causa que investiga la muerte del fiscal. Hace pocas horas compareció en la fiscalía de Viviana Fein con abogados particulares notificando que desistía de la asistencia gratuita de los letrados del Ministerio Público de la defensa.
El estudio del doctor Manuel Romero Victorica, sobrino del exfiscal que intervino en la polémica causa de María Marta García Belsunce, y sus socios se hicieron cargo del patrocinio letrado de Arroyo Salgado, querellante en representación de sus dos hijas.
Sobre el desplazamiento de los defensores públicos, algunas versiones indican que una de las partes del proceso estaba dispuesta a impugnar el hecho de que las hijas de Nisman, técnicamente las querellantes de la causa, cuenten con el inusual número de cinco abogados del Estado (habitualmente son sólo 2) al no cumplirse ninguno de los requisitos propios de la asistencia legal gratuita establecida por el derecho argentino.
El diario
Infobae
indicó que no hay situación de indigencia de la querella ni tampoco ausencia de tutela de las menores de la querella. En suma, para esta posición, no se justificaría que la Nación cargue los gastos de la defensa prevista para imposibilitados de hacerlo.
Otras hipótesis, apuntan a la intención de endurecer la posición procesal de insistir en la teoría del homicidio del fiscal.
El cambio de abogados implicará que la causa judicial se retrase más aún, ya que los nuevos letrados pueden reclamar tiempo para informarse de lo actuado hasta ahora, contenido en varios miles fojas útiles, sin contar la necesidad de tomar contacto con los delegados técnicos de parte que asistieron a las pericias para evacuar sus dudas.
La fiscal actuante aseguró que tiene resuelto el 80 por ciento de la instrucción.
Luego del peritaje criminalístico incorporado que revela para todos los expertos, excepto los de la querella, una descripción de los sucesos que no se condice con el homicidio, restan algunas pocas declaraciones testimoniales y dos peritajes técnicos relacionados con la cuestión informática y de cruces telefónicos de Alberto Nisman y otras personas de su entorno.

