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Política

Análisis. El petróleo sigue trayendo buenas y malas para Argentina

Sin intervención económica, el precio del crudo impulsa inversiones en Vaca Muerta. La demanda sigue sin núcleos claros, en medio del conflicto internacional.

27 de marzo de 2026, 19:45
El petróleo sigue trayendo buenas y malas para Argentina
La producción de hidrocarburos, uno de los motores de la economía argentina.

En los últimos días, Javier Milei pareció retomar el puesto de arquero que tenía cuando jugaba al fútbol. Semejaba esos arqueros que atajan todo y desvían las pelotas que van a la red. Ayer tuvo un descanso: el fallo por YPF le sacó una sonrisa, en el mes más difícil de su gestión. El petróleo sigue jugando su partido en la economía.

Como si hubieran ganado el partido, el Presidente y su equipo salieron a festejar la decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York que anuló el fallo por el cual el país debía indemnizar con 16.100 millones de dólares a los accionistas minoritarios de YPF que fueron excluidos de la estatización.

Más allá de la grieta política, interesa el resultado final: la acción de YPF se disparó en Wall Street y se revalorizaron los proyectos en Vaca Muerta, donde la producción de shale oil y shale gas puede abastecer a un mundo que no termina de cerrar el conflicto en Medio Oriente.

YPF, la petrolera argentina.
YPF, la petrolera argentina. (AP / Archivo)

El petróleo sigue siendo el principal combustible global, ya que energías alternativas como la eólica, la solar y la marítima no han logrado expandirse al ritmo de una demanda creciente.

En el bolsillo

Argentina podría recibir más de U$S 3.000 millones extra por la suba del valor del crudo, con base en sus exportaciones de petróleo y de gas natural licuado (GNL).

Este combustible, no obstante, sería levemente deficitario en el país en las semanas más crudas del invierno, y obligaría a la compra de entre 10 y 12 buques gasificadores.

Los precios de las naftas aumentaron más de 20% desde el inicio de la guerra, que hoy cumple un mes. La nueva tregua hasta el 6 de abril potencia las dudas sobre una eventual solución definitiva.

El precio de la nafta súper está por encima de los $ 2.000 en las estaciones de servicio de Córdoba. El aumento de la mezcla con etanol, de 12% al 15%, apenas moderará los futuros aumentos.

Cargar un tanque de 45 litros demanda unos $ 90 mil, por encima del bono de $ 70 mil que cobra un jubilado con el haber básico.

El impacto en los costos de la logística será inmediato, por lo que los precios de los alimentos, principalmente, también se moverán hacia arriba.

Los costos de cosecha y de labranza en el campo también subirán, por el alza del gasoil.

Para arriba

La guerra se convirtió en el hecho disruptivo que no esperaba el Gobierno en su plan de desacelerar la inflación, que en marzo estaría por encima del 3%, según anticipan consultoras que relevan los precios.

Guerra de Estados Unidos contra Irán comenzó el 28 de febrero.
Guerra de Estados Unidos contra Irán comenzó el 28 de febrero. (AP)

La mitad de las respuestas de la encuesta mensual que realiza la Universidad Torcuato Di Tella prevé una inflación de 30% en los próximos 12 meses.

El presupuesto de Milei y Luis Caputo estimaba que los precios subirán 10,1% este año.

El ministro de Economía sorprendió esta semana al sostener que “el consumo es un boom” o, en otras palabras, que es récord. La estadística le da la razón, pero hay otros elementos para tener en cuenta.

El economista Marcos Cohen Arazi (Ieral-Fundación Mediterránea) admite que “el consumo privado total se encuentra en niveles récord; sin embargo, si se realiza la medición del consumo privado per cápita (por persona), queda en evidencia que el nivel es similar al de 2011”.

Y lo explica: “Hay una fuerte dualidad: hay grupos que tienen una capacidad adquisitiva reforzada (dólar en retroceso respecto del peso, turismo emisivo, bienes importados accesibles) y otros cuyos ingresos no han podido seguir el ritmo inflacionario y están mucho más ajustados, pese a que sus ingresos en dólares se hayan recuperado”.

Para Cohen Arazi, este núcleo “consume bienes cuyos precios siguen la inflación mientras sus salarios van por detrás (por caso, empleados públicos, empleados privados de sectores con dificultades o en crisis, etcétera)”.

Un ejemplo para explicarlo: el mercado del automotor creció casi 50% en 2025, pero la producción automotriz apenas produjo 7,4% más.

¿De dónde salieron las mayores ventas? De la importación de vehículos, que aumentó 97%; en especial, de unidades con origen en Brasil o en China.

La radiografía es similar para la economía: el año pasado se expandió la actividad financiera (bancos), minería, petróleo y agro, mientras que retrocedieron la industria, la construcción y el comercio (sectores de mayor ocupación de mano de obra).

El panorama no variará demasiado en el próximo trimestre. Habrá que ver el impacto directo (en el interior) e indirecto (en las grandes ciudades) de la cosecha récord que se levantará.

No sólo importa el precio del petróleo.