Peligro en el HCD: bloque oficialista inestable
El juego cuentapropista de Sesma pone al oficialismo en riesgo de perder la mayoría automática de votos. Basura: el pliego se volvió a empantanar y habrá cambios
Hace exactamente un año, Juntos por Córdoba disfrutaba en el Concejo Deliberante de la capital provincial un acelerado proceso de dispersión de la oposición, que se diluía en cuatro bloques (uno más que los asignados por los electores al votar), y ninguno de ellos con más de cinco miembros.
Esa “baja intensidad” opositora se plasmó con la temprana ruptura del bloque Movimiento ADN (Marcelo Pascual y Eugenia Terre se abrieron) y la deserción juecista en Fuerza de la Gente.
Recién a mediados de 2016, cuando la oposición coordinó una estrategia común, puso en algún aprieto a un oficialismo holgado.
Pero todo cambió desde octubre, cuando una pelea por un hecho si se quiere menor y no forzado (los viajes simultáneos al exterior de cinco ediles propios) desató en el oficialismo una crisis que llevó a Laura Sesma a crear un bloque unipersonal.
Las esquirlas de ese proceso siguen sacudiendo al oficialismo. Sesma elevó su perfil disidente y la licitación de la basura fue el terreno ideal para expresarlo.
Junto con sus pares de bancada Abelardo Losano y Juan Negri, obligaron al Ejecutivo a revisar varios puntos del pliego. Y cuando parecía que el debate interno por este tema en el oficialismo ya estaba saldado, una nueva demanda de Sesma pone a Juntos por Córdoba a recalcular plazos y condiciones de la licitación.
Es un hecho que la aprobación del pliego se estirará un poco, aunque hay optimismo en que se llegará a algún acuerdo razonable, entre el apuro del Ejecutivo por salir de este atolladero y las exigencias de la edil proveniente del socialismo.
Lo que queda en duda es el carácter monolítico de la bancada oficial, donde conviven macristas, radicales (en todas sus expresiones internas) y extrapartidarios. Un año electoral como este suele exacerbar las ansias de protagonismo y diferenciación individual, pero Juntos por Córdoba tiene allí un límite frágil: su mayoría de votos es de tan sólo 16 a 15. Cualquier yerro lo deja a tiro de una derrota.

