Otro paro: Moyano está a favor, tras la huelga de ayer
Contrapunto: el dirigente sostuvo que la medida de fuerza fue “contundente”. La Presidenta dijo que si no paraba el transporte “hubieran ido todos a trabajar”.
Buenos Aires. Para la CGT-Azopardo, el paro nacional de ayer, el cuarto que ocurre durante la segunda presidencia de Cristina Fernández, "pone de manifiesto que hay un malestar general contra el Gobierno", según Juan Carlos Schmidt, líder de la Confederación Argentina de Trabajadores de Transporte (Catt). Y de inmediato trascendió la posibilidad de otro paro por 36 horas en abril. "Yo estoy más para un sí que para un no, pero hay que discutirlo", dijo Hugo Moyano, líder de la central obrera. El 15 de abril habrá un plenario gremial para resolver esa medida, anticipada por Luis Barrionuevo.
Al evaluar la medida de fuerza convocada en protesta por el Impuesto a las Ganancias que pagan los salarios, Schmidt habló en el salón de actos de la CGT-Azopardo, flanqueado por Moyano, Barrionuevo (CGT Azul y Blanca) y Pablo Micheli (CTA). "El paro fue contundente", sintetizó Moyano. Por la tarde, en un acto en La Matanza, transmitido en cadena nacional, la presidenta Cristina Fernández aludió a la huelga: "Si no hubiera habido paro de transporte, hubieran ido todos a trabajar. Siento vergüenza que el 10 por ciento que más gana no deje ir a trabajar al otro 90 por ciento". Echando mano al folclore peronista, la Presidenta parafraseó a Eva Perón: "Le tengo más miedo al frío a los corazones de los compañeros que se olvidan de dónde vinieron que al de los oligarcas". Incidencia Los piquetes calientes (hubo fogatas, gomas ardiendo y manifestantes con palos) organizados en los accesos a la Capital Federal desde bien temprano, sumados al paro realizado por el transporte público (colectivos, trenes y subtes) transformaron las calles de un martes laborable en un día feriado. La huelga de los expendedores de combustibles evitó que muchos particulares reemplazaran el transporte público por sus automóviles. La CGT Azopardo estimó en un 95% el acatamiento al paro nacional. Más allá de la estimación sindical, Schmidt reconoció que "es difícil cuantificar (el impacto del paro)", pero agregó que "no se vio una caravana de gente yendo a sus trabajos".El paro fue inicialmente convocado por la Catt (agrupa a 22 gremios), y después se sumaron las CGT Azopardo y Azul y Blanca, la CTA de Micheli, La Fraternidad (ferroviarios), la UTA (choferes de colectivos), dos sindicatos alineados con la CGT que conduce Miguel Caló y afín a la Casa Rosada. Roberto Fernández (UTA) y Omar Maturano (La Fraternidad) no estuvieron en la conferencia de prensa en el histórico edificio de la CGT Azopardo."Este fue un paro sectorial que hicieron suyo las centrales obreras. Sólo los trabajadores estamos soportando el gasto público y hay sectores de mayor capacidad contributiva que no son tocados; cuando esos sectores sean alcanzados por Ganancia, recién entonces los trabajadores nos vamos a sentar a negociar", dijo Schmidt. En Córdoba Sin transporte urbano e interurbano, el paro se hizo sentir en Córdoba. Las protestas se desarrollaron con tranquilidad, sin incidentes. Las calles lucieron prácticamente vacías en algunos sectores. Si bien la UEPC y el SEP no llamaron a parar, la falta de transporte provocó el ausentismo en escuelas y dependencias oficiales. También se hizo sentir la inactividad en la Municipalidad de Córdoba, donde el Suoem se plegó al paro. Tampoco hubo actividad en los bancos, ni atención en Epec.
De la Sota, crítico
Se equivoca. El gobernador José Manuel de la Sota criticó en Twitter la postura que tuvo la presidenta Cristina Fernández al cuestionar a los trabajadores que realizaron el paro contra el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias. "Se equivoca @CFKArgentina al criticar a quienes hoy hicieron paro. El trabajo no debe pagar Ganancias. Pero el PEOR impuesto es la INFLACIÓN", escribió en su cuenta, para agregar: "Cómo podemos hablar de 'justicia distributiva' si el 90 por ciento de los argentinos gana menos de $ 15.000 por mes? Y muchos están en negro".
Cambios. Dijo que el expresidente Juan Perón "puso el Impuesto a las Ganancias para que lo pagaran los presidentes de las empresas, no los trabajadores", y cuestionó que sólo el 10% de los trabajadores gane más de 15 mil pesos mensuales, según registros oficiales. Reclamó que se cambie toda la política impositiva: "No puede ser que cada $ 100 que recauda la Nación se quede con 75 y sólo 25 vayan a las provincias".

