Otro abrazo de oso de Cristina a Scioli
Cuando, anteanoche, Scioli habló con la Presidenta sobre las postulaciones para la Corte, la decisión ya estaba en marcha: se había ordenado imprimir el “Boletín Oficial” con los nombres de Domingo Sesín y Eugenio Sarrabayrouse.
Cristina Fernández lo tenía en mente desde que se enteró de que Carlos Fayt dejará la Corte el 11 de diciembre, un día después de que ella abandone la Presidencia. Pero se animó a ejecutar su plan recién después de las frustrantes elecciones del domingo, que empujaron a Daniel Scioli al indeseado balotaje con Mauricio Macri. Como cada vez que la Casa Rosada busca avanzar sobre la Justicia, la designación de dos nuevos integrantes de la Corte a escasos 40 días de que asuma un nuevo presidente generó todo tipo de repercusiones políticas. Curiosamente, no fue esta vez la oposición la que se mostró más alterada. El acuerdo de los bloques no K del Senado para impedir que Cristina Fernández cope el máximo tribunal fue ratificado ayer por todos los partidos. Todos leyeron, eso sí, una voluntad negociadora de la Presidenta, dado que postuló por un lado a Domingo Sesín –titular del Tribunal Superior de Córdoba, jurista de intachable trayectoria y con respeto ganado en el radicalismo y en el PJ disidente– y por otro lado a Eugenio Sarrabayrouse, un especialista en derecho penal, más cercano a la Casa Rosada. "Es uno para ella y otro para tranquilizar a la oposición", explicó un senador radical. "Pero esto no pasa, el próximo presidente podrá retirar los dos pliegos, como hizo hoy (por ayer) la Presidenta con el pliego de Roberto Carlés", agregó.En el sciolismo la maniobra extremó la desconfianza para con la jefa del Estado y su círculo. "En plena campaña intenta algo que no podrá conseguir y lo obliga a Daniel a salir a bancar la jugada, lo compromete", dijo un senador del Frente para la Victoria, angustiado por el rumbo de la puja interna. Ayer, Scioli dijo en público que el miércoles por la noche habló con la Presidenta y esta lo consultó por los reemplazos para la Corte. Pero la verdad es que la decisión ya era operativa: ya se había ordenado publicar los nombres de los candidatos en el Boletín Oficial y la jefa de Estado ya se había reunido con ambos juristas (con el juez cordobés lo hizo el miércoles en Olivos). De este modo, Scioli, que necesita despegarse de la sombra de Cristina Fernández para ganar el balotaje, recibió un nuevo abrazo de oso de la Presidenta. Si el gobernador llega a la primera magistratura el 10 de diciembre, deberá definir de una buena vez si enfrenta a Cristina Fernández y propone él a los nuevos integrantes de la Corte o si cumple con sus mandatos. Antes, deberá pasar el test del balotaje y seguir disimulando la tensión con la inquilina saliente de Balcarce 50.

