Obama aludió al rol de su país durante las dictaduras en la región
El presidente estadounidense dio un enfático respaldo a Macri, quien se sorprendió por la contundencia del gesto. En cambio, prefirió no opinar en concreto sobre los “holdouts”. Planes de cooperación en economía y en seguridad.
Enviado especial a Buenos Aires
Tenso el rostro, el presidente Mauricio Macri presentó a su visitante, Barack Obama, en el salón principal de la Casa Rosada cuidando el gesto y la palabra. Con una imperceptible mueca de sorpresa, giró la cabeza hacia el atril del mandatario norteamericano cuando este, ya de inicio, le prodigó un elogio con un énfasis acaso inesperado. Barack Obama, que ayer paseó su estilo persuasivo y carismático por Buenos Aires, dijo que estaba "sumamente impresionado" por lo que hizo Macri en sus primeros 100 días de gobierno y enumeró un listado amplio de coincidencias a las que arribó con el presidente argentino en la conversación que mantuvieron al inicio de una jornada intensa. Macri había aludido también al liderazgo de Obama, utilizando la misma calificación que su esposa con la primera dama norteamericana: "inspirador". El adjetivo del día.
Gráfico: el auto que traslada a ObamaObama apoyó el codo en el atril y explicó pausadamente la lista de nuevas cercanías entre Argentina y Estados Unidos: la cooperación económica; la colaboración mutua en la lucha contra el terrorismo; la asistencia para combatir el narcotráfico y el crimen organizado; el respeto a los derechos humanos; y un compromiso activo contra el cambio climático.Luego, con gestos explícitos en la Catedral metropolitana y un vibrante discurso político ante jóvenes en la Usina del Arte, Obama develó que su coincidencia con la nueva política argentina se enraíza más bien en lo que parece percibir como una comunidad de valores.

Los funcionarios argentinos se entusiasmaron en los pasillos de la Rosada con las menciones de sus colegas a las relaciones económicas bilaterales. Rondaba la perspectiva de una novación de la política exterior argentina, sin alejarse del Mercosur, pero abriendo otras alianzas de libre comercio.
Cuando se lo preguntaron a Obama, dibujó una respuesta en dos sentidos: elogió el potencial de Argentina en el nuevo esquema regional, volvió a aludir a posiciones de liderazgo. Al mismo tiempo, se cuidó de herir susceptibilidades brasileñas, hoy en carne viva, y recordó que las gestiones por la Alianza del Pacífico son, sino embrionarias, de largo alcance todavía.
Macri lo ayudó con un mensaje de afecto a Brasil y el deseo compartido de que resuelva su crisis “por las vías institucionales” que correspondan.
Obama también fue cauteloso para opinar sobre el conflicto de Argentina con los
holdouts
. Recordó que es materia de resolución judicial, pero señaló en ese contexto que es Argentina la que necesita estabilizar su economía.
En el otro extremo de la ciudad, en el foro de la Cámara de Comercio de EE.UU. en Argentina (Amcham), el discurso sobre la cooperación se tradujo en contactos para la inversión. Pasaron funcionarios norteamericanos y argentinos de primer nivel, y fue el lugar elegido por el gobernador Juan Schiaretti para pronunciarse, a favor, de la visita de Obama.
Terrorismo y seguridad Es posible que para las ansiedades del Gobierno argentino, la colaboración prometida por Obama para combatir el narcotráfico haya tenido una relevancia de primer orden. Aún se desconocen los puntos de acuerdo. Pero cuando Obama habló de seguridad, sus definiciones se orientaron a la seguridad global, amenazada por el terrorismo. Entonces también debió tensar el rostro. Se tomó el tiempo para explicar que el terrorismo del Estado Islámico es su prioridad, pero que no puede ser combatido de cualquier modo.Macri se solidarizó con las víctimas del terrorismo. Obama avanzó con una definición: espera que Argentina sea un "aliado crítico" en la lucha contra esa amenaza.Otra referencia a los valores democráticos ya estaba en el aire desde que los periodistas argentinos consensuaron las preguntas que harían. Una de ellas, acaso la de mayor relevancia histórica, aludió al rol de Estados Unidos en las dictaduras militares que asolaron la región hace 40 años.El gobierno de EE.UU. ya había anunciado la decisión de desclasificar archivos confidenciales. Obama ofreció, además, una mirada autocrítica. Puso en el contexto de la guerra fría lo ocurrido en aquellos años, pero reconoció que su país debió recorrer un camino de revisión y dijo que está predispuesto a seguir colaborando para que aflore la verdad.Aunque la desclasificación fue una reivindicación histórica de organismos de derechos humanos argentinos, no asistirán hoy al Parque de la Memoria.
[Video:https://www.youtube.com/watch?v=_ndZiUfGe7w]Concluido el paso por la Rosada, Obama homenajeó a las víctimas de la Amia en la catedral. Sedujo a cientos de jóvenes con gestualidad y con discurso en la Usina del Arte y se aprestó a cenar. Con otro país real: el del poder político, en el Centro Cultural Kirchner.
Negri y Maqueda, dos cordobeses con Obama
En el Centro Cultural Kirchner. El titular de Cambiemos en Diputados, Mario Negri, y el juez de la Corte Juan Carlos Maqueda estuvieron en un grupo VIP que saludó a Obama. Entre otros, estuvieron la vicepresidenta y titular del Senado, Gabriela Michetti, el presidente provisional de la Cámara Alta, Federico Pinedo, el presidente de Diputados, Emilio Monzó, y Negri. Por la oposición estuvo el presidente del bloque de senadores del PJ-FPV, Miguel Pichetto, y el vicepresidente primero de la Cámara de Diputados, José Luis Gioja. Maqueda estuvo junto a sus colegas de la Corte Suprema.

