La designación de Marcos Torres en lugar de Laura Jure al frente del Ministerio de Desarrollo Social y Promoción del Empleo generó comentarios en el PJ, sobre todo porque Jure era considerada la ministra más cercana al exgobernador Juan Schiaretti.
Desde el Centro Cívico negaron cualquier lectura interna. “Fue un cambio político, y Laura lo entendió perfectamente. Por eso seguirá como secretaria general, con rango de ministra, en el Ministerio de Cooperativas”, explicó un hombre de confianza del gobernador.
La explicación oficial apunta a una razón estratégica: Marcos Torres es el único intendente de las ciudades “grandes” que no tiene posibilidad de reelección. Su salida del municipio le permitirá ordenar la sucesión y respaldar al intendente interino Jorge “el Ruso” De Nápoli, quien quedó al frente de la gestión en Alta Gracia.
Pero hay un cálculo adicional. Facundo Torres, presidente del bloque oficialista en la Legislatura, tampoco tiene reelección como legislador. En ese tablero, la jugada de Llaryora sería posicionar a Marcos Torres en Desarrollo Social para que gane volumen político y se proyecte como eventual candidato a legislador departamental por Santa María.
En el entorno schiarettista aseguran que Jure quedó conforme tras reunirse con el gobernador. Mantendrá el rango de ministra como secretaria general en Cooperativas y conservará bajo su órbita las secretarías de Urbanización, Emprendedurismo y Escrituración.
Jure, junto a Liliana Montero (Salud) y María Victoria Flores (Educación), son las únicas secretarias generales con rango de ministras. Mientras tanto, en la oposición ya toman nota: el reordenamiento del gabinete se convirtió también en un argumento para cuestionar el gasto político de la gestión llaryorista.
Equidad de género, batalla perdida en el gabinete de Llaryora
Baja de impuestos, baja de la edad de imputabilidad, apoyo a la reforma laboral, son muchos los temas centrales de la agenda libertaria que contaron con el apoyo del peronismo cordobés en las últimas semanas. Pero hay un frente en el que el Gobierno de Martín Llaryora supera al de Javier Milei: el desconocimiento de toda noción de equidad de género en el equipo de decisiones.

Desde esta semana, con la salida de Laura Jure del gabinete, ningún ministerio estará encabezado por una mujer. Hasta hace algunas semanas, había tres ministras: Jure en Desarrollo Social, Liliana Montero en Capital Humano y Victoria Flores en Ambiente. Hoy las tres pasaron a ser segundas de otros ministerios conducidos por hombres, con cargos de secretarias o secretarias generales.
La tendencia no es nueva, pero se agudizó en 2026. De hecho, desde el vamos Llaryora, al igual que Milei, eliminó el Ministerio de la Mujer. Esa cartera sólo existió en la Provincia entre 2019 y 2023, cuando estuvo encabezada por Claudia Martínez.
Un cambio radical
Aunque aún restan varios meses para el recambio de autoridades en la Unión Cívica Radical, comenzaron los sondeos para ver quién sucederá a Marcos Ferrer, el intendente de Río Tercero y presidente albirrojo.
A los radicales no hace falta recordarles el traumático proceso interno que derivó en la pérdida absoluta de bancas radicales cordobesas en el Congreso Nacional. Pero varios le pasan factura a Ferrer por la falta de conducción de la interna, que derivó en la pésima elección de Ramón Mestre.
Como sea, Rodrigo de Loredo comenzó a mover las fichas para quedarse con el control del partido, una herramienta que será clave en el armado opositor de 2027, donde él aspira a quedarse con la candidatura a gobernador.

Así, comenzó a sonar el nombre de Matías Gvozdenovich como el probable sucesor de Ferrer. El actual jefe de bloque de legisladores provinciales de la UCR ofrece un estilo de conducción "idéntico" al que tuvo en la bancada, con diálogo con todos los sectores internos.
"Matías tiene el perfil indicado", confiaron fuentes cercanas a De Loredo, quien opera en la sucesión en la presidencia del partido radical. Con Gvozdenovich ubicado en el tercer piso de la Casa Radical, De Loredo se aseguraría un puro. Como si fuera poco, Gvozdenovich sostiene, convencido, que De Loredo es mejor candidato que Luis Juez y Gabriel Bornoroni. Apuntala esa opinión con encuestas.
En el bloque radical, algunos legisladores comenzaron a preguntarse si Gvozdenovich, eventualmente, podría conducir el partido y al bloque. Asoma otra disputa.

