Mario Negri: El populismo te promete recursos que no existen
Admitió que Macri cometió errores, pero aseguró que “el rumbo es el correcto”.
Habitualmente medido en sus declaraciones políticas, el diputado nacional Mario Negri defendió al Gobierno y cuestionó en duros términos a Alberto Fernández, candidato presidencial del Frente de Todos. “Tiró un misil para desestabilizar a los mercados y no lo logró”, apuntó sobre las últimas declaraciones del candidato K.
En una entrevista en el programa Voz y voto que se emitió anoche por Canal C y La Voz, el primer precandidato a diputado nacional por Juntos por el Cambio no dudó en plantear una encrucijada. "En esta elección hay mucho en juego: la sociedad debe elegir entre un país republicano, con dificultades, pero con un rumbo claro; y del otro lado proponen una democracia de baja intensidad", manifestó el excandidato a gobernador de Córdoba Cambia.
–¿La campaña se nacionalizó y casi no hay lugar para discutir los problemas de Córdoba?
–La campaña está absolutamente nacionalizada. Es imposible una discusión por un tema local. Lo que está en juego es si Argentina, aun con sus dificultades, da un salto cualitativo hacia adelante o si cree que la magia del pasado nos puede traer a un país distinto. En estos días se está afirmando un debate concreto: de un país republicano u otro con una democracia de baja intensidad, como se dice, con rasgos autoritarios muy fuertes como los viene marcando el binomio de los Fernández con sus últimas declaraciones.
–¿Qué diferencias hay con 2015?
–Hay diferencias con las Paso de 2015, más allá de que creo que es inalterable el vínculo de los cordobeses con el presidente Macri, que vino 20 veces a Córdoba en tres años y medio. Es difícil imaginar que luego de 12 años de kirchnerismo, obturando cualquier posibilidad de progreso para la provincia, hoy los cordobeses crean que el cambio sea el kirchnerismo. Es muy difícil imaginar eso. No sé cuáles serían los motivos para votar al espacio político que más les quitó a las provincias y, sobre todo, a Córdoba. El Presidente no sólo vino muchas veces, sino que le devolvió recursos a la provincia que el kirchnerismo le había quitado. Además de todas las obras que la Nación está haciendo, hay una relación institucional armoniosa, como debe ser en democracia, con el Gobierno provincial.
–También se podría decir que es difícil votar al Gobierno en medio de esta crisis económica.
–En términos de crisis económica, en nuestro país hay antecedentes. (Carlos) Menem ganó su reelección con el 22 por ciento de desocupación. Cuando ganó Cristina en 2011, había una caída del 3,5 por ciento del producto interno bruto (PBI). Después de los efectos de la crisis de abril del año pasado, ahora hay síntomas de recuperación. Tanto es así que Alberto Fernández recurrió a viejas recetas que ya no dan resultados electorales, como querer desestabilizar a los mercados.
–¿Cree que intentó desestabilizar a la economía?
–Me parece que quiso empujar un poquito. En un contexto de país en el cual la historia marca que hubo corridas cambiarias, salir a decir que habrá un dólar recontra- alto marca que hay desesperación en el cristinismo. Lo que Argentina tiene que discutir es: o la magia que propone el populismo o este rumbo de país, que, más allá de los errores y de las dificultades, hay un camino. El Frente de Todos es el pasado.
–El candidato opositor le apuntó a la economía porque es el punto débil del Gobierno. ¿Lo ve así?
–Puede ser. Pero los resultados no fueron equivalentes al misil que tiró Alberto Fernández. Más allá de los problemas que padece mucha gente, la economía no sufrió ningún sobresalto por estas declaraciones desesperadas. La discusión es simple: hacia atrás o hacia adelante. Nadie dice que esto será un camino fácil, pero hacia atrás es el abismo. El populismo te facilita como arte de magia los recursos que no se tienen. Entonces, es muy difícil debatir con los populistas que te prometen cosas que son imposibles de alcanzar.
–¿Qué debe cambiar el Gobierno si sigue?
–Es una acumulación de experiencia. Este es el primer gobierno no peronista que va a concluir su mandato. No es un dato menor. La transición democrática que le tocó a Alfonsín tuvo una mirada de un sector del peronismo que colaboró para consolidarla. Ahora resta la consolidación de una estructura económica de país, en un mundo muy complejo. Hay que crecer y distribuir mejor. Estoy convencido de que el Gobierno ha entendido que solo no se puede.
–¿Schiaretti aprovechó la debilidad parlamentaria del Gobierno?
–El Presidente no especuló nunca. Cumplió un fallo de la Corte Suprema que beneficiaba a tres provincias, entre ellas Córdoba, y le devolvió recursos también al resto. Los gobernadores no deben entender que eso es un gesto de ingenuidad.

