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Política

Elecciones municipales. Marcos Juárez: la Libertad Avanza quiere que el 6 de septiembre sea su "Día D"

Ese domingo se votará en la ciudad cabecera del departamento Marcos Juárez, y los libertarios apuestan a recrear el "kilómetro 0" de la oposición provincial. El 8 de julio será el cierre de alianzas y se sabrá quiénes son los socios del espacio de Javier Milei.

25 de abril de 2026, 16:28
Marcos Juárez: la Libertad Avanza quiere que el 6 de septiembre sea su "Día D"
Elección 2022: Pedro Dellarossa le levanta la mano a Sara Majorel.

El domingo 6 de septiembre, los vecinos de Marcos Juárez elegirán quién los gobernará durante los próximos cuatro años. Sin embargo, el turno electoral anticipado del cronograma cordobés se proyecta en toda la política provincial: La Libertad Avanza, eje de la oposición provincial, quiere recrear el "kilómetro cero" opositor en su camino hacia la elección de 2027.

El mapa electoral es un laberinto: se sabe que se vota ese domingo de septiembre, que las inscripciones de alianzas será cuarto meses antes, en mayo, y entonces se sabrá si radicales, juecistas y libertarios van juntos bajo el paraguas de La Libertad Avanza. Pero no está claro aún qué hará el PRO. Mucho menos se sabe quiénes serán los candidatos.

La reelección de Majorel

La primera gran incógnita es quién será la cabeza de lista en la boleta de La Libertad Avanza. La actual intendenta, Sara Majorel, procura el aval libertario para la reelección. Tiene como principal impulsora a la diputada nacional Laura Rodríguez Machado, espada en Córdoba de la senadora Patricia Bullrich.

Sara Majorel, intendenta de Marcos Juárez.
Sara Majorel, intendenta de Marcos Juárez. (Gentileza)

En los comicios de octubre, Javier Milei arrasó en la ciudad del sudeste: con Gonzalo Roca como primer candidato, La Libertad Avanza logró el 48 por ciento de los votos, frente al 29 por ciento que sumó Juan Schiaretti por Provincias Unidas. Una paliza. Majorel jugó en ese equipo.

Así, se especula que quien compita con el sello violeta comienza la campaña con ventaja. Sin embargo, en el búnker de La Libertad Avanza en Córdoba revisan encuestas y ven que la gestión de la intendenta cosecha rechazos, lo que enciende las alertas: la gran misión de Gabriel Bornoroni es "cuidar la marca".

Como se sabe, en La Libertad Avanza "todo se define en Buenos Aires", con escaso margen de negociación entre los franquiciantes locales. En otras palabras: "Si La Libertad Avanza es la marca, La Libertad Avanza pone el candidato". Fin.

En ese marco, el neolibertario Gerardo Pasquali guarda la esperanza de arrebatarle a Majorel la candidatura. El empresario cumple con requisitos narrativos: es asesor financiero y outsider de la política. Por ahora, no está claro si tiene el aval de Bornoroni, pero el financista cree que sí. Al menos, eso dice.

Bornoroni tiene una prioridad: que el 6 de septiembre sea el "Día D" de La Libertad Avanza, el inicio del desembarco para llegar a El Panal en 2027, con él al frente de la columna. "La intención es competir con el candidato que mejor mida, siempre que no se exponga la marca", es la definición que se escucha en la casona de avenida Poeta Lugones donde acantona la conducción libertaria en Córdoba.

El PRO, una incógnita

Hay más incógnitas que despejar. Majorel expresó que espera que el PRO –partido del cual es pro tesorera– se integre al espacio no peronista. Pero el partido amarillo es un desaguisado: el 29 de abril debería tener interna para definir quiénes los comandan.

Al sello del PRO también lo quiere el exintendente Pedro Dellarossa. Aunque es funcionario de Martín Llaryora, mantiene activa su ficha de afiliación amarilla. Para lograrlo, Dellarossa debería acordar (de no cambiar nada por actuación judicial) con Agost Carreño. La historia entre ellos es larga, pero vale recordar que lo que ocurrió en la madrugada del 7 de mayo de 2023.

Pedro Dellarossa junto a Martín Llaryora.
Pedro Dellarossa junto a Martín Llaryora. (La Voz)

Esa noche, Dellarossa, quien era el jefe del PRO en Córdoba, rompió con el esquema opositor durante aquel caótico cierre de listas:iba a encabezar la lista de legisladores provinciales en la boleta que llevó a Luis Juez como candidato a gobernador. Lo reemplazó Agost Carreño. Dellarossa fue designado ministro de Industria. Ocupó el cargo dos años, hasta que lo desplazaron del cargo. Lo sentaron en una silla del directorio del Banco de Córdoba.

Con esta silla “política” en el directorio de Bancor, Dellarossa parece prepararse para encarar el año electoral en Marcos Juárez, su bastión electoral. “No sé si en primera plana, pero me van a ver jugando políticamente en Marcos Juárez”, dijo Dellarossa.

Hace cuatro años, él había inclinado la balanza a favor de Majorel y la hizo su sucesora, con un aluvión de votos: 55%. Ahora, dice que la "la decisión" de volver a Marcos Juárez o seguir en el cordobesismo es "únicamente" de él. Dueño de un apellido potente en Marcos Juárez, pesa en las encuestas su zigzag con el peronismo: enfrentó a Juan Schiaretti, pero se alió con Martín Llaryora.

Sin embargo, puede hacer lo que tantas veces hizo: un casa por casa demoledor. Si lo hace, no pedirá el voto por Majorel, como hizo hace cuatro años, si no que la cuestionará abiertamente. ¿Con qué espacio competirá? ¿Con Provincias Unidas, su esquema de poder? ¿Con el PRO, su partido? ¿O con una marca blanca que disimule al peronismo provincial, un nuevo experimento?

En el peronismo de Marcos Juárez hay una danza de nombres para reemplazarlo, en caso que Dellarossa decida no ser el candidato del Gobierno provincial: Hernán Passerini, hermano del intendente capitalino; el “histórico” Jorge Foressi; o Germán Font, subsecretario de Biodesarrollo de la Provincia.

Crescente, por el vecinalismo

Queda la otra gran candidata: Verónica Crescente, quizá la única cuya candidatura no depende de terceros para definir con qué espacio competirá. Avisó que jugará con la tradicional lista 111 del vecinalismio, la poderosa estructura que creó Henry Dellarossa, el padre de Pedro, y que fue invencible en Marcos Juárez al punto que el propio José Manuel de la Sota debió acordar con ella.

En 2022, cuando Dellarossa se inclinó por Majorel, Crescente se fue del Gobierno municipal (era una súper secretaria de Gobierno) y acordó con Juan Schiaretti. Las encuestas vaticinaban que ella iba a ganar, pero Dellarossa se puso la campaña al hombro y la aplastó.

"Con nuevas ideas, proyectos concretos y la decisión necesaria para que Marcos Juárez vuelva a ponerse en marcha; eso, de verdad, me llena de fuerza", dijo Crescente días atrás, cuando puso primera.

El 8 de julio será el cierre de alianzas. 30 días después, el 7 de agosto, se sabrá quiénes serán los candidatos que el 6 de septiembre disputarán la intendencia, nueve bancas de concejales y tres sillas en el Tribunal de Cuentas; una elección con unos 17 mil electores, pero cuyo resultado tendrá proyección provincial.