Macri iniciará la relación con Bolsonaro en un momento crítico para el comercio
El comercio entre ambos países cayó 3,9% en 2018. Y el rojo comercial de la Argentina se redujo 52,3% por la devaluación.
La visita que Mauricio Macri hará el próximo miércoles 16 a Brasilia servirá para ponerle fin al cortocircuito político de las últimas semanas con Jair Bolsonaro e intentar relanzar cuanto antes una relación comercial clave para ambos países.
Las perspectivas sobre ese encuentro en el que ambos se verán por primera vez terminaron por perfilarse ayer cuando el brasileño le agradeció al argentino su mensaje ante la asunción en el Palacio de Planalto el martes pasado.
El mensaje del ultraderechista Bolsonaro puso el acento en la coincidencia político-ideológica con Macri. “Sin duda”, Argentina y Brasil “van a caminar juntos en direcciones diferentes a las pasadas por los últimos gobiernos”, tuiteó. Fue en respuesta al que anteayer tuiteó Macri: “Confío en que nuestros gobiernos seguirán colaborando para la prosperidad de nuestros pueblos".
El compromiso de Bolsonaro apuntó a destacar su coincidencia con Macri en diferenciarse de los gobiernos “populistas” que los precedieron: la década del PT de Luis Inacio Lula y de Dilma Rousseff y los 12 años de Néstor y Cristina Kirchner.
De allí que al tope de la agenda política del encuentro del 16 figurará la situación en Venezuela y la relación con el Gobierno de Nicolás Maduro. Del mismo modo que en lo económico estará centrada en el comercio bilateral y en el futuro del Mercosur, al que Bolsonaro anticipó que pretende cambios a partir de acuerdos bilaterales de intercambio.
Faltazo
De vacaciones en Villa La Angostura hasta el jueves 10 de enero, Macri no asistió a la asunción de Bolsonaro, como se evaluó en días pasados, y su representación la llevó el canciller Jorge Faurie. A su regreso, el ministro dijo en declaraciones periodísticas: "Nos interesa que a Brasil le vaya bien porque si su economía crece ello tendrá un reflejo en la economía argentina", y sostuvo que los brasileños votaron a Bolsonaro “por su propuesta de lucha contra la corrupción”. Pero Faurie se rehusó a opinar sobre una de las partes más polémicas del discurso de asunción, cuando sostuvo que llegaba al poder para “combatir la \'ideología de género\'”.
La reunión pondrá fin a los ruidos políticos entre ambos. Macri habría decidido no asistir a la asunción en respuesta a la negativa de Bolsonaro de participar de la cumbre del G-20 a la que Macri lo había invitado como presidente electo. También porque el brasileño decidió que no fuera a la Argentina, principal socio regional, su primera salida oficial al exterior, como es tradicional. Ahora, en cambio, Macri será el primer presidente en hacer una visita de Estado al Brasil de Bolsonaro.
En tanto, Brasil es el principal socio comercial de Argentina, la presidencia de Bolsonaro supone un desafío directo para el Gobierno de Macri. Además de ajustar el cuerpo para evitar sobresaltos en la relación bilateral, en la Casa Rosada tendrán que seguir de cerca el impacto de todas las decisiones económicas en el país vecino.
El comercio bilateral cayó un 28% anual en diciembre al ubicarse en los 1.673 millones de dólares, consecuencia de una caída del 55,2% en las importaciones argentinas desde Brasil y pese al avance del 29,3% en las exportaciones locales hacia el gigante sudamericano, que sumaron 706 millones y 967 millones de dólares, respectivamente.
Tras la devaluación
Por la devaluación del peso, hubo un total cambio de tendencia, dado que en diciembre de 2017 la Argentina había enfrentado un déficit comercial de 829 millones de dólares, de acuerdo a los datos publicados ayer por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil.
En lo que respecta al acumulado del año, en 2018 el intercambio entre ambas economías retrocedió un 3,9% alcanzando U 26.002 millones, mientras que el déficit comercial de Argentina se redujo 52,3% hasta los U 3.900 millones.
Esto responde a la suba de las exportaciones de Argentina hacia Brasil (17,1%) y a la baja de las importaciones argentinas (15,1%) en dicho período.
En esta nueva era, con Bolsonaro en el poder, las perspectivas de cara al futuro asoman favorables para la principal economía sudamericana.
Mientras 2018 cerraría con un crecimiento del PBI que rondaría en el 1,3%, según datos relevados por el Banco Central de Brasil, para 2019 se espera una consolidación de la recuperación económica, que permitiría una expansión del 2,5% de la actividad, tasa que se proyecta estable para los próximos dos años.
Según el Indec, los principales socios comerciales (tomando en cuenta la suma de exportaciones e importaciones) de la Argentina, fueron Brasil, China y Estados Unidos, en ese orden.

