Las estadísticas de Córdoba capital estarán en Internet
Mestre apura la puesta en marcha de un sistema de datos propio. Sistematizarán indicadores. Involucran a instituciones para que el esquema perdure a la actual gestión.
El intendente Ramón Mestre promulgó días atrás la ordenanza –aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante– que crea el Sistema Estadístico de Córdoba, con lo cual el Ejecutivo comenzará a implementar un proceso propio de relevamiento, sistematización y difusión de indicadores de todo tipo sobre la administración en sí y también sobre toda la ciudad.
A la fecha, la Municipalidad arrastra una carencia absoluta en ese sentido y que viene de años, porque nunca hubo intentos formales por organizar el flujo de información que generan sus dependencias, que –según admiten los funcionarios– es tan abundante como desordenado.
Si la gestión de Mestre verdaderamente le otorga a esta cuestión un perfil de política de Estado, el funcionamiento del Sistema Estadístico debería estar reflejando en el próximo presupuesto anual alguna asignación de partidas y estructura mínima para apurar la tarea de recopilación de datos, que ya arrancó en cada una de las secretarías.
“Es un proceso lento, pero hay decisión política de hacerlo. Nadie puede tomar decisiones sin información previa. Creamos el Sistema por ordenanza y con un Consejo Consultivo que integra a otras instituciones, justamente para garantizar su permanencia en el tiempo y que sea algo que excede a esta gestión”, señaló Juan Giunta, Secretario de Planeamiento y Desarrollo Estratégico municipal.
La pretensión final del Ejecutivo es que todos los indicadores que se generen queden reflejados en una página Web creada a tal efecto (sería desde 2015), de modo tal que esa información esté disponible no sólo para los propios funcionarios, sino para todo aquél que la necesite.
De todo y para todos
Natalia Gadea, la directora de Estadística y Censos del municipio, explicó que la información versará no sólo sobre el funcionamiento y los servicios que brinda el municipio, sino sobre toda la ciudad.
Para eso está previsto incorporar las estadísticas que produzcan otras instituciones públicas y privadas, a cuyos trabajos el municipio podría darles una especie de validación oficial.
“Además de los requerimientos de los propios funcionarios, actualmente recibimos a diario una decena de pedidos de información externos. Hay una demanda constante, desde instituciones o sectores empresarios, hasta estudiantes que lo necesitan para hacer algún trabajo”, indicó la funcionaria responsable del proyecto.
Los funcionarios se apuran a aclarar que el Sistema Estadístico “no será un Indec municipal” y rápidamente se despegan de las polémicas por la credibilidad o no de los datos que genera esa dependencia nacional.
También adelantan que no medirán índices de precios, aunque sí que podrían verificar de manera oficial los procedimientos y métodos que usan otras instituciones que sí lo hacen, como sería el caso de la Defensoría del Pueblo y del Consejo Profesional de Ciencias Económicas.
“Vamos a publicar datos puros, sin valoraciones de ningún tipo. No buscamos generar polémicas”, insistió Giunta.
El principal interés del Ejecutivo es empezar a generar series estadísticas que tengan que ver con los servicios más relevantes que brinda la Municipalidad. Y hacia afuera, es desvelo tratar de medir el Producto Bruto de la ciudad, que hoy se calcula sólo por proporción, partiendo de datos provinciales.
En materia estadística, un ejemplo precursor fue la difusión mensual, desde principios de 2012, de los números inherentes a la recaudación y a las partidas salariales, con un fuerte desagregado de datos.
Gadea confirmó que, en mayor o menor grado, casi todas las dependencias municipales generan información susceptible de ser sistematizada, por lo cual están avanzando en protocolos de actuación para que los funcionarios y empleados jerárquicos sepan cómo proceder con los datos.
Esto supone también un cambio de mentalidad para asumir responsabilidades respecto de una tarea que hasta ahora no se venía haciendo.

