La salida de Rozas sería sólo una parte de los cambios en la bancada oficial del Senado
El Gobierno se plantea una ambiciosa agenda parlamentaria: se tratará la reforma tributaria y están en carpeta las reformas previsional y electoral. Para ello, necesitará hombres con capacidad de negociación y de liderazgo.
Buenos Aires. A diferencia de la Cámara de Diputados, donde el macrista Emilio Monzó y el radical Mario Negri están confirmados como presidente del cuerpo y como jefe del interbloque Cambiemos, respectivamente, en el Senado todo podría cambiar tras las elecciones.
La renuncia del chaqueño Ángel Rozas a la presidencia del interbloque Cambiemos del Senado dejó en evidencia que el gobierno de Mauricio Macri carece de una figura de peso en la Cámara Alta.
El lunes 23 de octubre, al día siguiente de la elección legislativa, empezará la negociación para reemplazar a Rozas. Pero la discusión se realizará sólo dentro del radicalismo. En el PRO la expectativa es por el posible reemplazo de Federico Pinedo en la presidencia provisional de la Cámara Alta.
El martes a la noche, Rozas presidió por última vez la reunión de Cambiemos. Renunció molesto con el Gobierno, al que acusó de ningunearlo cuando no fue invitado a una actividad oficial de Macri en Chaco, provincia que gobernó.
Rozas, en verdad, no participaba de la mesa chica de decisiones que integran funcionarios del Gabinete y líderes parlamentarios de Cambiemos, como Monzó, Negri y otros diputados, como los macristas Nicolás Massot y Silvia Lospennato, y Fernando Sánchez, mano derecha de Elisa Carrió.
El único representante oficialista del Senado que sí integra la mesa chica es Pinedo. Pero su permanencia como presidente provisional también está cuestionada.
La renovación de autoridades se producirá en marzo, y fuentes oficialistas mencionan que el futuro presidente provisional podría ser el misionero Humberto Schiavoni, quien ingresará al Senado y, además, preside el PRO nacional.
El Gobierno se plantea una ambiciosa agenda parlamentaria: se tratará la reforma tributaria y están en carpeta las reformas previsional y electoral. Para ello, necesitará hombres con capacidad de negociación y de liderazgo.
En el macrismo no importan tanto la trayectoria y la antigüedad como en la UCR. Por caso, a inicios de 2016 todos descontaban que el presidente del bloque PRO en Diputados sería Pablo Tonelli, quien ocupaba una banca desde 2011 y lo había sido entre 2005 y 2007; pero terminó siendo Massot, un recién llegado de 31 años, la mitad de la edad de Tonelli.
En la UCR, en cambio, el que está desde antes tiene más puntos. Por eso, descartan de plano que los radicales que lleguen al Senado en diciembre (el jujeño Mario Fiad, el riojano Julio Martínez y el santacruceño Eduardo Costa) tengan chances de presidir el bloque UCR o el interbloque Cambiemos.
En el bloque radical dicen que para reemplazar a Rozas corren con ventaja la tucumana Silvia Elías, con mandato hasta 2019, y el formoseño Luis Naidenoff, aunque también se lo menciona como reemplazante del santafesino José Corral como presidente de la UCR.
Hasta fin de año Rozas presidirá el bloque de nueve senadores de la UCR. El interbloque Cambiemos (16 senadores en total) será presidido por el correntino Néstor Braillard Poccard.

