La pulseada por la reunificación cegetista
La reunificación de la CGT nacional está aún lejos de ser una certeza, aunque los caciques sindicales proclamen que en el congreso del 22 de agosto llegará la unidad.
La reunificación de la CGT nacional está aún lejos de ser una certeza, aunque los caciques sindicales proclamen que en el congreso del 22 de agosto llegará la unidad. Y se complicaría aún más en Córdoba si se bajara desde Buenos Aires un esquema de conducción colegiada."La reunificación no está cerrada", confió un gremialista que habla a diario con Hugo Moyano, jefe de la CGT Azopardo.Como es casi imposible acordar para que un sólo dirigente quede al frente de la central única, prevalece la idea de un triunvirato.Tanto Moyano como los jefes de la CGT Alsina, Antonio Caló, y Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, darán un paso al costado, pero cada uno dejará su representante en la conducción colegiada.Moyano seguirá manejando los hilos desde la Federación de Camioneros e impulsa como heredero en la CGT a su hijo Pablo, quien ya hizo una fuerte exhibición de poder con el paro de los Camioneros, y a Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento).La reunificación cordobesa viene teñida de una disputa por el poder. Ninguno de los jefes de las centrales locales está dispuesto a resignar el poder y un tercer sector entró en la pulseada.El delasotista José Pihen, jefe del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) y de la CGT Regional Córdoba, lleva adelante un plan de reclamos que en el Centro Cívico interpretan como un intento de posicionarse en vistas a la reunificación.El kirchnerista Mauricio Saillen, que encabeza la CGT Rodríguez Peña, tampoco está dispuesto a dar un paso al costado y pretende un rol protagónico.Y entre las dos centrales cobra fuerza un nuevo sector sindical, bautizado como Movimiento de Trabajadores de Córdoba, que lidera el mercantil Pablo Chacón junto con gremios como la UOM, el Sindicato Regional de Luz y Fuerza y Aoita, que cuenta con el guiño del Gobierno provincial. Ese grupo que busca sumar más gremios también entró en la pulseada por la conducción si se alumbra una nueva CGT unificada.En ese contexto, son pocos los dirigentes que íntimamente están convencidos de que se pueda dar la unidad en Córdoba, donde en casi toda la historia gremial convivieron dos centrales.

