La pelota tapa todo
La incógnita es si le alcanzará la pelota de fútbol para tapar la realidad, pero no hay dudas de que ese es el deseo del Gobierno.
El jefe de Gabinete nacional, Jorge Capitanich, lo blanqueó sin grises: “De ahora en más, no se hablará de otra cosa que de fútbol en el país”. Es el escenario que esperan en la Casa Rosada en meses de enfriamiento económico, inflación alta y reclamos gremiales en ascenso.
La incógnita es si le alcanzará la pelota de fútbol para tapar la realidad, pero no hay dudas de que ese es el deseo del Gobierno.
Con la excusa de la presentación del equipo del Mundial de la TV Pública, el Gobierno armó una faraónica ceremonia, que incluyó la oficialización de la lista provisoria de la selección nacional que jugará el Mundial de Brasil.
En medio de la parafernalia de la presentación –que incluyó a cocineros preparando un menú criollo–, la nómina de jugadores pareció un detalle menor.
Mientras el resto de los países informó la lista provisoria colgando los nombres de los jugadores en los sitios web de cada asociación, Argentina dio la nota: armó un acto al que sólo le faltó la presencia de la presidenta Cristina Fernández.
La presentación también dejó en claro quién es el verdadero dueño de la pelota en nuestro país: el Gobierno central. Ese rótulo no es gratuito. El Estado nacional destina 1.400 millones de pesos a los clubes (que en su gran mayoría los malgastan y están en bancarrota) para convertir a las transmisiones de fútbol en la principal plataforma para la propaganda oficial.

