La oposición política, en su punto de mayor incertidumbre
Alfonsín enfrenta un dilema: cómo sumar a De Narváez en Buenos Aires sin perder a Binner y a Stolbizer.
Buenos Aires. La oposición política parece enfrentar cada vez más dificultades para armar propuestas electorales sólidas para las presidenciales. Por lo pronto, numerosos candidatos se han ido bajando de sus pretensiones. Y cuesta cerrar acuerdos de unidad. Ayer, esto quedó expuesto con énfasis en la Unión Cívica Radical (UCR), donde Ricardo Alfonsín, decidido a convertirse en la columna vertebral de un gran núcleo opositor, enfrenta un fuerte dilema para armar esa alianza en el distrito con mayor cantidad de votos: la provincia de Buenos Aires.El dilema de Alfonsín consiste en lograr sumar a su proyecto a la centro-derecha peronista que expresan Francisco De Narváez y Felipe Solá sin perder en el camino a socios supuestamente "naturales", como el socialista Hermes Binner y el GEN de Margarita Stolbizer.Alfonsín trató de calmar las aguas luego de que Stolbizer y Binner rechazaran cualquier posibilidad de acuerdo con De Narváez. Alfonsín volvió a descartar un frente con Macri y Duhalde. "No me parece que sea lo más adecuado, ni siquiera desde el punto de vista electoral, pretender reunir a quienes pensamos de manera diferente, y esto no significa faltarle el respeto a nadie", insistió. Pero no tuvo la misma vehemencia cuando se lo consultó por De Narváez, que le ganó a Néstor Kirchner la elección bonaerense hace dos años y sacó el doble de votos que la UCR y el GEN juntos. Por ahora, Alfonsín debió limitarse a expresar su deseo de "buscar acuerdos entre quienes piensan parecido" y admitió que con un sector del Peronismo Federal podría "llegar a tener coincidencias programáticas, claro que sí". Pero aclaró nuevamente que "tendríamos que resolverlo entre el socialismo, el GEN, el radicalismo, Encuentro Popular, la democracia progresista y los demás partidos que componen el frente". En tanto, De Narváez reunió a su tropa bonaerense y emitió un comunicado en el que mandó más señales al radicalismo, donde tiene avanzadas las conversaciones con Ernesto Sanz, por ahora el único adversario interno de Alfonsín (aunque con posibilidades de bajarse de esa carrera). "Hay una fuerte demanda de la gente para protagonizar un cambio, que está comenzando a ser escuchada por muchos dirigentes de distintos espacios políticos", dijo el diputado en la reunión con los integrantes de la Mesa Provincial De Narváez Gobernador. El alfonsinismo le pidió públicamente a Stolbizer que "baje unos decibeles", como expresó el diputado Juan Tunessi. "No estamos planteando acuerdos electorales, pero si Macri se queda en Capital y ésta gente (por De Narváez) se queda sin candidato presidencial, ¿por qué no darle la oportunidad de que apoye a Alfonsín?", dijo. Pero en el alfonsinismo saben que la idea de llevar colectoras en la provincia de Buenos Aires –por un lado Stolbizer y por el otro De Narváez– no es aceptada por los socios, que piden exclusividad."No nos parece mal que De Narváez dé su propuesta porque es una persona inteligente. Pero hay sumas que restan y restas que suman", dijo Binner.Ante este complejo escenario, ayer Duhalde se mostró escéptico: "Si esto sigue así, no veo que el oficialismo tenga problemas ni en primera ni en segunda vuelta", sentenció.Pero en el PJ Federal también hay más incógnitas que certezas. Anoche, sus representantes buscaban una salida digna al papelón que hasta ahora resultó de las primarias en las que Alberto Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde compiten por la candidatura presidencial.En tanto, ayer, el ministro de Desarrollo Económico porteño, Francisco Cabrera, afirmó que el jefe de gobierno, Mauricio Macri, competirá por la Presidencia en octubre próximo, frente a numerosas versiones y especulaciones acerca de que el ex titular de Boca Juniors optaría por competir otra vez por la ciudad de Buenos Aires.

