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La evaporación de las bancas kirchneristas

El caso López le dio un golpe terminal a la intención de Cristina de tener un bloque numeroso y obsecuente en Diputados. Sólo le responden a ciegas un grupo de legisladores de La Cámpora y algunos históricos como Héctor Recalde, Diana Conti y Carlos Kunkel.

19 de junio de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
La evaporación de las bancas kirchneristas
Héctor Recalde. El jefe del bloque de diputados del kirchnerismo no logra contener la diáspora, mientras De Vido opera para frenar un posible allanamiento a sus propiedades. (Télam)

La imagen del exsecretario de Obras Públicas del kirchnerismo, José López, apresado tras intentar esconder nueve millones de dólares en un convento, vino a acelerar más la des-kirchnerización del Congreso. Mientras José Luis Gioja, presidente del PJ nacional y miembro del bloque de diputados del Frente para la Victoria (FPV), ya no oculta su plan por reunificar a todos los sectores del "pejotismo" y reducir lo máximo posible el poder del cristinismo; en el Senado los gobernadores demostraron que a través de su "gerente", Miguel Pichetto, ya doblegaron al kirchnerismo duro. Cristina Kirchner contaba con que sus soldados en el Parlamento fueran su principal activo político una vez que ella dejara el poder. Cuando armó las listas se aseguró que al menos 62 diputados del bloque K fueran de su estricta confianza. Pero el caso López abrió un debate intenso en la bancada que conduce Héctor Recalde. Las dudas y la necesidad de sobrevivir en el poskirchnerismo están haciendo estragos entre los leales a la expresidenta. Ya no son 62. Sólo estarían firmes los 25 legisladores de La Cámpora –con diferencias internas– y los históricos como Recalde, Juliana Di Tulio, Diana Conti o Carlos Kunkel. Aunque el bloque se apuró a condenar públicamente a López el mismo día en que este fue apresado, también decidió "preservar" a Julio De Vido, superior directo de López durante 12 años y exministro K, a quien la Justicia mira con mayor avidez. De Vido es hoy por hoy la piedra de la discordia entre los diputados que integran el FPV. El martes, en la reunión de emergencia que tuvo el bloque, los seis legisladores del Movimiento Evita –entre ellos, el cordobés Andrés Guzmán– pidieron tener una respuesta política más contundente. Sugirieron plantear el desafuero de toda la Cámara de Diputados (algo impracticable jurídicamente) para demostrar que son más los que están "limpios". Pero no encontraron eco en una mayoría en estado de shock . De Vido no asistió la semana pasada al Congreso, pero puso a varios interlocutores a hablar con referentes territoriales del PJ para desalentar el mayor de sus temores: que la Cámara lo desafuere –lo debe pedir un juez– o que directamente lo expulse. El mensaje de los defensores de De Vido es que este "ayudó" a decenas de gobernadores e intendentes durante 12 años. Además operan en contra de cualquier reforma a la Ley de Fueros, promoviendo una respuesta corporativa y defensiva de todos los bloques. Gioja maneja los tiempos En este contexto, Gioja hace equilibrio. El miércoles dio a entender que votaría la ley de pago a los jubilados y el blanqueo de capitales, pero terminó alineándose con el grueso de la bancada K. Ese mismo día, les comentó a varios peso pesado de su partido que apurará la reconfiguración de todo el PJ en Diputados, a pedido de los gobernadores. Su plan es que a "más tardar en agosto" la principal bancada opositora pase a llamarse "PJ" y sacrifique la sigla FPV. No se trata de simple maquillaje. Gioja pretende que regresen los 16 legisladores que se fueron con Diego Bossio en febrero y, además, se sumen referentes provinciales del PJ anti-K, de modo de dejar al cristinismo en franca minoría, como está en el Senado. Por eso la cuestión por discernir es qué futuro tendrán allí los camporistas o los históricos K. Gioja aspira a "contenerlos" a cambio de que resignen todo el poder que hoy tienen. "'El Flaco' no quiere romper porque entiende que eso es funcional al macrismo", explican en su entorno. Complejidad Sin embargo, en ese esquema de "pejotización" de la bancada y del Congreso en general, es poco probable que los legisladores del Movimiento Evita y los que no provienen del peronismo tradicional acepten las nuevas reglas. La Cámpora, que tiene diferencias en la cúpula y hacia abajo, también es otra gran duda. Los camporistas de mejor relación con el peronismo ven como ineludible la mimetización con el pejotismo. El resto se siente incómodo. La semana que se inicia promete ser difícil para toda la bancada del FPV, que ya perdió legisladores de Misiones y Tucumán. El macrismo aspira a aprobar un paquete de leyes anticorrupción (la figura del arrepentido y la extinción de dominio) y también a autorizar el allanamiento al domicilio de De Vido, lo cual no pudo hacer un juez que lo investiga por enriquecimiento ilícito, dado que el legislador K se escudó en sus fueros. Serán pruebas complejas que podrían desnudar aún más las grietas y apresurar nuevas rupturas.