Del PRO al gobierno de Milei. La cordobesa Soher El Sukaria es la nueva interventora de la Defensoría del Público
La intención del gobierno libertario es cerrar ese organismo una vez que finalice una auditoría que llevará adelante la dirigente del PRO.
Soher El Sukaria fue designada a la frente de la Defensoria del Público, un organismo que depende del Congreso de la Nación y que el gobierno libertario pretende cerrarlo en el corto plazo, tal como prometió el presidente Javier Milei.
La dirigente del PRO y muy cercana al expresidente Mauricio Macri tendrá la tarea de auditar lo hecho en esa área por la anterior gestión kirchnerista.
“Asumo un compromiso con mi país y todos los ciudadanos argentinos que merecen vivir en libertad”, expresó El Sukaria en las redes sociales. La dirigente del PRO fue diputada nacional y actualmente ocupa una banca en el Concejo Deliberante de Córdoba. El Sukaria pedirá licencia para ocupar su nuevo cargo.
Asumí en la Defensoría del Público, organismo dependiente del Congreso de la Nación.
— Soher El Sukaria (@SoherElSukaria) August 22, 2024
Mi responsabilidad será auditar el funcionamiento desde su creación en el 2012.
Agradezco la confianza depositada @mauriciomacri @MenemMartin @VickyVillarruel @cristianritondo
“La principal función será realizar una auditoria del organismo y evitar cualquier cuestión que tenga que ver con el patrullaje ideológico o el monitoreo de aquellos que piensan diferente”, dijo El Sukaria, quien en breve comenzará una auditoría “a fondo” en el organismo.
“La auditoría deberá tener el propósito de evaluar el desempeño de la gestión anterior, el cumplimiento de los objetivos y la finalidad para la que fue designada la ex titular, y verificar si el cometido de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual ha sido llevado a cabo conforme a la ley, habida cuenta las denuncias realizadas”, se explicita en el decreto de designación de El Sukaria.
En el entorno de la flamante funcionaria nacional recordaron que de la Defensoría del Público surgió la creación de la polémica red Nodio, un “Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica en medios y plataformas digitales”, cuyo objetivo, según se planteaba en el anterior gobierno, era “proteger a la ciudadanía de las noticias falsas, maliciosas y falacias”.

