Justifican cambio para mejorar la prevención de los delitos
La repentina salida del comisario general Claudio Vignetta generó una serie de comentarios en Jefatura. Aseguran que se debe a la unificación de una división.
El repentino pase a retiro del comisario general Claudio Vignetta, quien hasta el lunes estaba a cargo de la Zona Norte de Seguridad Capital, fue justificado ayer por la Policía de Córdoba como una decisión enmarcada en "estrictas razones de servicio", según se indicó ayer al mediodía en un comunicado de prensa. Aunque no hubo ninguna explicación oficial más profunda, anoche trascendió de fuentes gubernamentales que el jefe de la fuerza, comisario general Julio César Suárez, decidió que Vignetta quedara afuera del organigrama de la Plana Mayor de la Policía con el objetivo de reestructurar Seguridad Capital. En concreto, unificar las Zonas Norte y Sur en una sola división, que quedará a cargo del comisario general Abel Díaz, hasta ahora jefe de la Zona Sur. De esta manera, desde Jefatura se resolvió regresar al esquema que estuvo vigente hasta febrero último, cuando se decidió dividir la prevención en la ciudad de Córdoba en dos partes. De todos modos, esta explicación no alcanzó para ahuyentar la ola de comentarios que se generaron a partir de la jubilación forzosa de Vignetta, quien asomaba como un efectivo de alto perfil con aspiraciones de continuar creciendo dentro del organigrama oficial.De acuerdo a las fuentes consultadas, la decisión fue tomada el martes por Suárez –quien ayer no hizo declaraciones públicas– con el objetivo de coordinar esta división, que al estar dividida en dos partes "trabajaba de manera diferente".Ese día a la noche, Vignetta sacó sus pertenencias y abandonó la oficina que tenía asignada. También dejó el teléfono celular corporativo de la fuerza.No se aclaró hasta ahora el porqué del retiro, cuando pudo haber sido reasignado a otra división. De alto perfil Vignetta tuvo una alta exposición pública como negociador policial en situaciones de tomas de rehenes, tanto en casos domiciliarios como en el motín de la cárcel de barrio San Martín. Cuando su carrera iba en ascenso, fue imputado por la muerte del sargento Ramón Huk, quien falleció el 17 de marzo de 2007 mientras daba cumplimiento a una de las primeras órdenes emanadas por el entonces nuevo jefe policial, Alejo Paredes, quien había dispuesto que todo el personal debía realizar ejercicios físicos para recuperar la forma. Vignetta, que era jefe del Comando de Acción Preventiva 2 (CAP 2) donde revestía Huk, llegó a juicio porque, supuestamente, no había transmitido la orden de que todos los efectivos debían presentar un certificado médico que habilitara a la realización de los ejercicios físicos. En A fines de 2010, la jueza correccional Susana Cordi Moreno lo absolvió de culpa y cargo y retornó a sus funciones. Tras la salida de la cúpula policial en septiembre por el "narcoescándalo" y luego de la nueva Jefatura que se tuvo que ir tras el amotinamiento y los saqueos de diciembre, Vignetta quedó a cargo de la Zona Norte de Seguridad Capital, integrando de esta manera la Plana Mayor.Del riñón de Alejo Paredes, Vignetta sufrió ahora, con casi 30 años de carrera, un abrupto final como policía.En tanto, ayer trascendió que otros tres policías de menor jerarquía que Vignetta también estaban licenciados, lo que fue confirmado anoche por fuentes de Jefatura que negaron que estos cambios estén relacionados con la salida del exnegociador en tomas de rehenes.

