Juecismo-UCR, la alianza que todavía no se concretó
Desde 2007, los líderes de ambos partidos cruzaron invitaciones, rechazos, elogios y críticas, pero no acordaron. Ahora han vuelto a dialogar para 2015.
La nunca concretada alianza opositora provincial entre juecistas y radicales, que en los últimos días ha resurgido como una posibilidad para la elección de gobernador en 2015, ha tenido, desde 2007, un derrotero de frustraciones y desencuentros que fue aprovechado por Unión por Córdoba para permanecer en el poder. Con el objetivo de desbancar al peronismo de la Gobernación, tanto en 2007 como en 2011, el líder del Frente Cívico, Luis Juez, convocó al radicalismo a formalizar una alianza electoral. Pero esas convocatorias fueron siempre acompañadas por cuestionamientos y acusaciones contra dirigentes y sectores internos de la UCR, de manera que los afectados terminaron imponiendo una negativa a cualquier eventual acuerdo.En 2007, Juez, por entonces intendente de Córdoba, lanzó su candidatura a gobernador e invitó al radicalismo a sumarse. La convocatoria fue aceptada por algunos dirigentes radicales, al punto que sumó como compañero de fórmula al exintendente de Río Cuarto, Antonio Rins. Incluso Oscar Aguad se mostró por aquellos días abierto a conformar un frente con el juecismo. Pero en el seno del centenario partido se impuso una mayoría que lideró Mario Negri, con la anuencia de Miguel Nicolás y varios intendentes del interior que eligieron a Negri para ser el candidato a gobernador.Juez fue muy duro con "los burócratas del radicalismo" y con Negri en particular, a quien acusó de ser el "candidato tapón puesto por el delasotismo". Negri salió tercero, muy lejos de los votos polarizados que obtuvieron Juez y Juan Schiaretti, quien resultó ganador con un margen tan escaso como cuestionado por los perdedores. Idas y vueltas El líder del Frente Cívico nunca dejó de criticar la decisión radical de haber resultado "servil" a la victoria de Schiaretti. Pero en marzo de 2008, con la crisis del campo por el intento del Gobierno nacional de aumentar las retenciones, olvidó los rencores con Negri y juntos se pusieron del lado de los productores, para incomodidad de Schiaretti y para alentar la posibilidad de un futuro acuerdo electoral para 2011. El proceso previo a las elecciones legislativas nacionales de 2009 encontró al entonces diputado nacional Negri en un franco diálogo aliancista con el líder del Frente Cívico, quien por entonces preparaba su candidatura a senador nacional.Negri fue muy criticado por algunos de sus correligionarios por adoptar una estrategia política en común con el juecismo. El intendente radical de Huerta Grande, Hugo Capdevila, lo acusó de estar "desguazando" a la UCR. Pero Negri justificó el acercamiento con Juez porque el objetivo era limitar el autoritarismo de los Kirchner en el Congreso de la Nación.Otro de los que se opuso a ese diálogo fue el por entonces concejal Ramón Javier Mestre, quien, contra todos los pronósticos y en una jugada de riesgo, decidió candidatearse a senador nacional y pelearle –sólo con la histórica "lista 3"– votos a Juez y al candidato de Unión por Córdoba, Eduardo Mondino.Fue entonces cuando el líder del Frente Cívico disparó munición gruesa contra el concejal: "Ramoncito sólo puede ser director de Alumbrado Público, porque conoce la ciudad de noche", dijo Juez en marzo de 2009.Enojado con Mestre y con los intendentes que rechazaban un acuerdo electoral, el exintendente de Córdoba explotó y por única vez en la historia dijo que era él quien no quería una alianza con la UCR. En esa misma oportunidad disparó: "En el radicalismo hay una gran farsa, un doble discurso: una banda de intendentes que hace 10 o 12 años tienen atado el destino de la UCR a sus propios privilegios: (Alberto) Giménez, (Carlos) Felpeto, y un montón de 'inmostrables' que ahora hablan de la identidad partidaria, pero que el 2 de septiembre (de 2007) no pegaron las elecciones de sus municipios con la de gobernador para favorecer al PJ".Los dichos y los hechos dinamitaron el esbozo de acuerdo. Y la jugada le salió bien a Mestre: entró al Senado; le quitó votos a Juez; fortaleció la tendencia radical de "ir sola"; se puso en carrera para la Intendencia de Córdoba; y comenzó a disputarles el poder interno a los antiguos dirigentes radicales. La división de 2011 Con Mestre decidido a postularse para intendente y con elección municipal despegada de la de gobernador, Juez volvió a invitar al radicalismo a aliarse "contra De la Sota". Un grupo de intendentes que habían surgido del radicalismo, liderados por el jesusmariense Marcelino Gatica, se sumaron a la propuesta. Negri volvió a trabajar por ese acuerdo electoral pero chocó con la intención de Oscar Aguad, del Foro de Intendentes y de otros sectores internos (el de Carlos Becerra que postuló a Dante Rossi, por ejemplo) y perdió la disputa.Aguad, que cuatro años antes había apoyado un acuerdo terminó siendo el candidato a gobernador de la UCR que volvió a quedar en tercer lugar en las preferencias de los ciudadanos. Antes y después de la elección, Juez criticó a Aguad, con el mismo argumento que había utilizado antes para descalificar a Negri, a Mestre y a los intendentes no aliancistas.Sobre estos antecedentes, en la actualidad, juecistas y radicales han vuelto a las conversaciones, representados por Ernesto Martínez y Walter Nostrala (Frente Cívico) y por Jorge Font y Alberto Zapiola (UCR). Intentan recomponer la relación de cara a los comicios provinciales de 2015. Y trabajar en un acuerdo programático que les brinde a los cordobeses un proyecto con garantías de gobernabilidad. ¿Podrán concretarlo? Falta poco más de un año para averiguarlo.

