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Instrucciones no tan secretas para espías novatos

¿La política del Banco Central terminará generando “zozobra en la población” cuando los pesos multiplicados en estas bicicletas financieras superpuestas intenten cambiarse por bienes?

09 de julio de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Instrucciones no tan secretas para espías novatos

A la flamante Agencia Federal de Inteligencia (AFI) le espera un duro ajetreo. Por excelente que haya sido el curso acelerado que tomaron dos centenares de militantes antes de ingresar, luego de la muerte del fiscal Alberto Nisman, no será fácil cumplir la misión que fija la Doctrina Nacional de Inteligencia, recién salida del horno y publicada en el Boletín Oficial anteayer: prevenir "golpes de mercado". La tarea no parece sencilla para ciertos agentes que, según publicó la revista Noticias , no tienen título universitario y, en algunos casos, ni secundario. Y deberán espiar algo tan inasible como la luz mala: conductas de personas y empresas que busquen provocar desestabilización, corridas y desabastecimientos.Si una empresa aumenta sus precios porque sus salarios y sus insumos se encarecen, ¿está causando zozobra en la población?Los privilegiados empleados públicos, que al estar en blanco y cobrar más que el resto, son quienes más compran dólar ahorro para liquidarlo luego en el blue , ¿son saboteadores como los que Josef Stalin fusilaba para encubrir sus desastres económicos?En este contexto, sugerimos a los espías, a modo de pista, no perderle pisada al presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli. El organismo está embarcado en una multiplicación de pesos que tiene un claro riesgo: crear el escenario ideal del próximo "golpe". Saquen el zapatófono La multiplicación de los pesos opera por varias vías: Primero. El BCRA no deja de emitir dinero para financiar al Tesoro, la chequera de Axel Kicillof. Anteayer, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) estimó, sobre datos oficiales del BCRA, que la emisión destinada a surtir al Tesoro creció en el primer semestre 77% respecto del primer semestre de 2014: 44.027 millones de pesos. Esto infla la base monetaria: en junio fue 33 por ciento mayor que la de un año atrás. Segundo. Como Kicillof luego gasta ese dinero, el Central lo captura a través de Letras para sacarlos de la calle y evitar que se vayan a los precios o al dólar blue . Funciona así: el Central les ofrece tasas del 28 por ciento a los bancos para que estos, a su vez, tienten a los depositantes con tasas también altas. El problema es que los pesos así emitidos vuelven a multiplicarse: 100 pesos impresos sin respaldo se transforman en 128 en apenas un año. Y como la emisión original no para, la bola de nieve crece exponencialmente: en diciembre de 2013, justo antes de la devaluación, las Letras del BCRA equivalían al 43 por ciento de los depósitos a plazo fijo; en junio de 2015 equivalieron a 74 por ciento de los plazos fijos.Dicho sea de paso: ¿Vanoli no está atentando contra el crecimiento? Si el Central se queda con todos los depósitos, ¿cómo financiar a la economía productiva? Tema para espías. Tercero. Pese a ese borde riesgoso, la chequera de Kicillof no deja de agregar ceros al déficit fiscal. Entonces, para que la deuda del BCRA con los bancos (y, en el fondo, con los depositantes) no crezca tanto, desde fin de marzo Kicillof empezó a tomar prestados pesos por su propia cuenta. A razón de 10 mil millones de pesos por mes, a un 30 por ciento anual y a menos de un año. A fin de junio ya eran 30 mil millones. El economista Nadin Argañaraz advirtió esta doble bicicleta: "Al existir déficit fiscal, los pesos que tome el Tesoro en el mercado vuelven al circuito económico. Si luego el BCRA tiene que esterilizar, tiene que volver a pagar un interés por la letra que tenga que colocar". Por ejemplo: en abril Kicillof tomó prestados 10 mil millones para llegar a fin de mes. Los gastó de inmediato. Esos 10 mil millones (u otros, da lo mismo, el dinero es fungible) se vuelven a prestar como letras del BCRA. Se paga dos (o más) veces 30 por ciento por lo mismo. Agentes de Kaos La flamante Dirección de Inteligencia sobre Delincuencia Económica y Financiera de la AFI debería indagar si estas maniobras no terminarán generando "zozobra en la población" cuando los pesos multiplicados en estas bicicletas financieras superpuestas intenten cambiarse por bienes (sean dólares o kilos de pan, poco importa). No sea cosa que, en ese momento, los espías "descubran" como culpables a quienes hoy prestan honestamente sus pesos a Vanoli y a Kicillof y que mañana, con todo derecho, quieran cambiar el auto, irse al Caribe o pasarse a dólares.Pero hay otra nueva dirección de la AFI, la de Inteligencia sobre Delitos Contra el Orden Constitucional, que también debería estar atenta: al fin y al cabo, todo esto se hace para que Cristina Fernández pueda seguir firmando cheques por más de lo que autorizó el Congreso, lo que le permite no sólo evitar un freno impopular del gasto en las elecciones, sino crear un clima de holgura que los votantes valoran hoy y tal vez sufran en el futuro.El único partido que puede manipular esta máquina es el Frente para la Victoria, inclinando brutalmente a su favor la cancha de la democracia que exige la Constitución. Y en la que, se supone, hay que jugar sin trampas para no derogarla de hecho.En definitiva: ¿Hay alguien que esté gestando hoy, por un interés faccioso y partidario, las condiciones de un "golpe económico" con la intención de –si finalmente sucede– acusar a otros de ser los agentes de Kaos? No es una mala hipótesis para el espionaje nac&pop.