Fuerte respaldo sindical y político al anuncio
El ala izquierda la ocuparon gobernadores que le dieron una fuerte dimensión política al acto: 11 mandatarios provinciales, entre ellos Juan Schiaretti.
Después de más de dos meses como presidente, Mauricio Macri protagonizó ayer el primer acto político-institucional en la Casa Rosada para dar lo que definió como "primer paso" en uno de sus compromisos centrales de la campaña electoral y con el fin de atenuar los reclamos hacia las paritarias atizados por la inflación: anunció cambios en el salario bruto mínimo a partir del cual los asalariados pagan Ganancias y el aumento y ampliación de las asignaciones familiares. Las modificaciones serán retroactivas al 1º de enero una vez publicado el correspondiente decreto presidencial, lo que "sucederá recién la semana próxima", dijo a este diario una fuente presidencial. Los cambios en las escalas de Ganancias y un mecanismo de actualización automática del mínimo serán parte de proyectos de ley que el Ejecutivo enviará al Congreso para las sesiones ordinarias que empiezan el 1º de marzo, dijo el titular de Afip, Alberto Abad. El "debut" de Macri dio pie a inevitables comparaciones con Cristina Fernández. A diferencia de su antecesora, que prefería el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario, el Presidente volvió al clásico y tradicional Salón Blanco, el mismo donde prestó juramento. También, en otro fuerte contraste con ella, su discurso fue breve (apenas 11 minutos), ante un auditorio de invitados, incluido su gabinete de ministros, que lejos estuvo de colmar el salón y de celebrar más allá de los tres aplausos el anuncio presidencial.La nueva dada por Macri fue recibida con beneplácito por la dirigencia sindical, a parte de la cual (las tres fracciones de la CGT, no así las dos de la CTA) había recibido por primera vez hacía una semana. Entonces le plantearon los cambios en Ganancias (algunos le recordaron su compromiso de eliminarlo para los asalariados) y le deslizaron que irían por un aumento de al menos 30 por ciento en paritarias contra el "techo" de 25 que pretende el Gobierno. "Es un primer paso", reconoció al finalizar el acto el jefe de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, con quien el Presidente se reunió en privado en Olivos a inicios de este mes, aun cuando el gremialista dijo el fin de semana que un mínimo de 30 mil pesos había quedado desactualizado por el rebrote inflacionario del último bimestre. El camionero, al que Macri fue el primero en saludar con un abrazo después de bajar de la tarima desde la que dio el discurso, insistió, no obstante, en que el reclamo en paritarias no puede bajar de 32 por ciento. Moyano estuvo en primera fila junto al ruralista de la Uatre Gerónimo Venegas, en el sector derecho del salón, cubierto en su mayoría por dirigentes sindicales de las tres CGT, aunque no hayan estado Antonio Caló (de la Alsina, que igual respaldó luego el anuncio) y Luis Barrionuevo (de la Azul y Blanca). El ala izquierda lo ocuparon gobernadores que le dieron una fuerte dimensión política al acto: 11 mandatarios provinciales, mayoritariamente peronistas (entre ellos el cordobés Juan Schiaretti, junto a su ministro de Economía, Osvaldo Giordano), más la vicegobernadora mendocina, Laura Montero. Y el diputado massista Marco Lavagna.

