"Estaban robando". Fuerte polémica empresaria por el cambio de modelo económico y las importaciones

Las declaraciones de Roberto Méndez (Neumen Neumáticos) y Mario Grinman (CAC) reavivaron la discusión sobre márgenes, apertura y sacrificios. En Córdoba hubo apoyos y críticas, en un contexto de consumo amesetado.

25 de febrero de 2026 a las 06:37 p. m.
Fuerte polémica empresaria por el cambio de modelo económico y las importaciones
Mario Grinman: "Algunos vamos a quedar en el camino pero es el precio (...) para una Argentina normal".

Las declaraciones de dos referentes nacionales generaron un fuerte debate en el ámbito empresarial y económico. Roberto Méndez, dueño de Neumen Neumáticos, y Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio, expusieron miradas crudas sobre la rentabilidad y el rumbo económico. Todo emerge de la crisis y el cierre de Fate.

El presidente Javier Milei intervino en la discusión luego de que se viralizaran los dichos de Méndez sobre los precios de los neumáticos hasta la apertura de las importaciones. El empresario había reconocido que en años anteriores las compañías aplicaron márgenes elevados en un contexto de restricciones e inflación.

Roberto Méndez, dueño de Neumen Neumáticos: “No se puede competir en igualdad de condiciones con un producto chino”.
Roberto Méndez, dueño de Neumen Neumáticos: “No se puede competir en igualdad de condiciones con un producto chino”. (Clarín)

Méndez afirmó que con el kirchnerismo “ganaba más plata” y que los empresarios “estaban obligados” a aumentar precios. Sostuvo que durante ese período “estaban robando” y que las multinacionales también lo hacían, en un escenario de importaciones cerradas, discrecionalidad y fuerte distorsión de costos.

La reacción del oficialismo fue inmediata. Milei publicó en la red X un mensaje directo. “Dedicado a los delincuentes que hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien”, escribió el Presidente.

Méndez ratificó sus palabras. “Es verdad”, sostuvo, aunque agregó que los empresarios “estaban obligados a hacerlo”. Argumentó que había desabastecimiento y una inflación del 250% mensual. “Yo estaba obligado a hacerlo”, insistió a La Nación+.

También defendió su política comercial. “Si uno hace un relevamiento de precios ahora o años atrás, va a ver que Neumen siempre estuvo abajo del precio mercado. Yo siempre estoy cinco puntos abajo del precio más barato”, afirmó.

Sobre la actual apertura de importaciones, sostuvo que la economía “se está recomponiendo”. Consideró que la política oficial obliga a adaptarse al nuevo contexto, aunque advirtió sobre la competencia externa. “No se puede competir en igualdad de condiciones con un producto chino”, reclamó. “Yo vendo en este momento 90% Pirelli”, señaló. Advirtió que esa firma podría enfrentar dificultades similares a Fate, que cerró su planta y despidió a 920 trabajadores.

Aclaró que aunque antes “ganaba más plata” porque había mayor consumo, “la Argentina estaba peor”. Sostuvo que el país va por un camino correcto, pero reclamó regulación selectiva. “Tendría que haber algún tipo de regulación hacia algunos productos”, expresó.

Consultado sobre qué le diría al Presidente, fue directo. “Le pediría que haga un estudio con todo el grupo de trabajo y que pare. No puede seguir trayendo importaciones a mansalva”, afirmó.

También cuestionó la carga impositiva. “Con los impuestos que tenemos en Argentina”. Sin embargo, reveló que votó a Milei y que “lo volvería a votar”, al considerarlo “un tipo muy inteligente”.

Méndez coincidió con Federico Sturzenegger por la rentabilidad empresaria. “Lo veo bien cuando dice que va a obligar a todas las empresas a adecuarse a una rentabilidad normal, que sería alrededor de un 20%. En un momento estábamos remarcando con un 60-70%”, reconoció.

En paralelo, Mario Grinman también dejó una frase que resonó en el empresariado. “Algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio que hay que pagar para que nuestros nietos, nuestros hijos, tengan una Argentina normal”, afirmó.

La declaración se produjo tras una reunión del G6 con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El dirigente habló de heterogeneidad y dificultades.

“No es fácil, no se está atravesando un momento fácil”, sostuvo. Reconoció señales positivas en crecimiento, pero también “cuestiones un poquito duras” para varios sectores. Aseguró que están dispuestos a apoyar el rumbo con sacrificio.

El titular de la CAC admitió que el consumo cayó. “No la estoy pasando bien, porque el consumo ha caído, pero también tiene sus explicaciones”, expresó. Recordó el “plan Platita” y lo definió como una distorsión transitoria. “Lo que hay es un amesetamiento”, describió.

Sobre cierres empresariales, sostuvo que no hay cifras exactas. “Muchas empresas cierran, no avisan que cierran, porque son chiquitas”, indicó. Afirmó que en comercio no registran caída en el empleo formal medido por la entidad.

Reiteró su advertencia sobre el costo social. “Es duro reconocerlo, que algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio”, insistió. Consideró que el objetivo es un país con futuro y progreso.

Opiniones en Córdoba

LA VOZ consultó a empresarios cordobeses sobre las declaraciones de Méndez y Grinman. Las opiniones fueron diversas, en muchos casos coincidentes en el diagnóstico general, aunque con matices.

Desde el mismo sector de Méndez, el de la comercialización de neumáticos, un empresario cordobés trazó diferencias. "Durante los meses de desabastecimiento y restricciones a la importación, el comerciante promedio perdió toda referencia de costos".

Ante aumentos del 15% mensual y la falta de entregas, "lo que el cliente percibía como un 'sobreprecio' era, en realidad, un costo de resguardo indispensable para garantizar la reposición de mercadería y evitar el cierre definitivo del negocio".

Un empresario del rubro alimentos y bebidas sostuvo que “venimos de mucha mentira”. Agregó que antes la inflación ocultaba ineficiencias. “Hoy no dejamos pasar ni un centavo”, afirmó, al destacar un cambio en la gestión.

Un comerciante e industrial del interior señaló que no pudo aprovechar el esquema anterior. “No es mi caso porque no tuve la suerte de que me autorizaran Siras para importar”, expresó, aludiendo a restricciones pasadas que terminaron trasladadas al precio de los bienes comercializados.

El gerente de una distribuidora metalúrgica reconoció que faltó previsión. “Deberíamos haber sido más austeros en los años superrentables del 2022 y 2023”, señaló, al referirse a la actual presión sobre márgenes.

Otro empresario del sector comercial destacó el nuevo escenario. “Estamos entrando en un mercado competitivo con mucha oferta y diversidad de productos”, afirmó. Consideró que beneficia al consumidor y que están bajando precios.

Un mayorista fue más crítico con la industria. “La Industria Fate tuvo dos años para mejorar su estructura y ahora cierra”, sostuvo al cuestionar la falta de adaptación.

Otro empresario con larga trayectoria distinguió situaciones. Señaló que no puede generalizarse la conducta de todos los sectores. Entendió que algunas firmas manejaron márgenes privilegiados, mientras la mayoría buscó sobrevivir.

“Comparto el pensamiento, espero que el esfuerzo no sea en vano”, expresó un industrial Pyme del calzado, sintetizando el clima de expectativa y cautela.