“Este sistema ha convertido la Legislatura en escribanía”
El titular de la bancada radical critica al Gobierno de Córdoba porque no tiene vocación de diálogo y dice que la crisis nacional y provincial van de la mano.
Para Eduardo Yuni, presidente del bloque radical de legisladores provinciales, el gobernador De la Sota no tiene vocación de diálogo ni de consenso con la oposición. Con ese argumento explica que aún no se haya cumplido la promesa de un diálogo político. "Creo que De la Sota no tiene vocación de diálogo con la oposición –afirmó Yuni–, ni de armar una agenda común para solucionar los problemas de los cordobeses. Posiblemente, tenga vocación para sacarse una foto, pero no para discutir los temas más importantes: cómo se distribuyen los 70 mil millones de pesos que administra; cómo se les da transparencia; los objetivos de la gestión; el problema de la deuda dolarizada que condiciona a los futuros gobiernos. De la Sota no quiere hablar de todo esto. Todas las fuerzas tendríamos que estar discutiendo esto". –¿Qué le preocupa más: la crisis nacional o la situación de la Provincia? –Creo que las dos van de la mano. Me preocupa lo mal que se vive en Córdoba a raíz de dos cuestiones: la primera, por la inflación y por la incertidumbre, que es responsabilidad de la Nación; y la segunda, por la ineficiencia en la prestación de los servicios básicos que reciben los ciudadanos, lo que es responsabilidad del Gobierno provincial. –¿A qué servicios se refiere, puntualmente? –Si hablamos de seguridad, recuerde que diciembre terminó con un caos de comercios saqueados y una sociedad fragmentada; si hablamos de educación, en estos 14 años la calidad educativa ha ido en retroceso, y el Gobierno no ha solucionado nada; lo mismo pasa en salud; si hablamos de producción y energía, Unión por Córdoba ha hecho todo como si quisiera acostumbrarnos a los cordobeses a vivir mal. –Su cuestionamiento abarca toda la gestión de Unión por Córdoba. Sin embargo, no son pocos los que le achacan a su partido haber permitido o facilitado esta continuidad al delasotismo. –En la Legislatura hemos sido respetuosos institucionalmente de la gestión de De la Sota, pero nunca hemos dejado de marcar las líneas de lo que falta en Córdoba: gasoductos, vivienda, energía, transparencia, eficiencia. Por eso hemos votado en contra los proyectos que consideramos deficientes y apoyamos los que consideramos positivos para los vecinos: no para sostener a un gobierno sino pensando en los cordobeses. Nuestros intendentes sufren los problemas que generan la inflación y las deficiencias en los servicios esenciales. Pero, indudablemente, el radicalismo tiene que armar un proyecto programático popular, que apunte a la eficiencia, que no mire hacia atrás si no es para aprender de los propios errores. –Usted habla de un proyecto programático popular para ser opción en 2015, pero, ¿cómo cae en ese proceso, el aumento del boleto en Córdoba, la ciudad más grande que gobierna la UCR? –No voy a hablar de números y tarifas que corresponde a los concejales y al Ejecutivo municipal. Sólo voy a decir que no se puede debatir esto excluyendo el impacto de la inflación, la calidad de los servicios y la situación de los municipios agobiados por inflación, devaluación y el costo de los insumos. Algunos tratan de sacar ventajas políticas de estas medidas. Nosotros no lo hacemos. –Si estuviera a su alcance, ¿qué cambiaría usted en la Unicameral para mejorar el debate? –Cambiaría este sistema que ha convertido a la Legislatura en una escribanía para los proyectos del Ejecutivo. Este sistema que armó De la Sota fue un artilugio político para tener una mayoría permanente. Los grandes temas de Córdoba no pasan por la Legislatura. El 48 por ciento del presupuesto no pasa por el control del parlamento provincial, no pasan las licitaciones, el desarrollo industrial.

