Mayo. Los envíos nacionales volvieron a crecer, pero dejaron una señal ambigua para Córdoba
Las transferencias automáticas cortaron una racha de nueve meses de caídas. Sin embargo, la mejora estuvo impulsada por Ganancias, mientras que la recaudación de IVA volvió a mostrar una fuerte contracción.
Los envíos automáticos de la Nación a Córdoba por coparticipación federal de impuestos, leyes especiales y compensaciones registraron en mayo un fuerte crecimiento real interanual, poniendo fin a una racha de nueve meses consecutivos de caídas.
Los datos oficiales de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, muestran que durante mayo ingresaron al Centro Cívico $ 669.239 millones por estos conceptos.
La cifra representa un aumento nominal del 45,1% respecto de mayo de 2025, cuando la Provincia había recibido $ 461.259,8 millones. Si se descuenta una inflación interanual estimada en torno al 33% (calculando un 2,1% en mayo), el resultado implica una mejora real del 9,1%.
Se trata de un desempeño positivo para las cuentas provinciales, especialmente si se tiene en cuenta la dinámica observada en los meses previos. Desde agosto de 2025, los envíos automáticos habían acumulado nueve caídas consecutivas en términos reales: -1,7% en agosto, -14,4% en septiembre, -3% en octubre, -7,7% en noviembre, -1% en diciembre, -8,6% en enero, -7,4% en febrero, -6,4% en marzo y -3,6% en abril.
Sin embargo, detrás de la mejora de mayo aparecen señales no tan positivas. El repunte estuvo explicado principalmente por una fuerte recuperación de la recaudación del Impuesto a las Ganancias y por una base de comparación particularmente baja, ya que mayo del año pasado había sido uno de los meses más débiles para los recursos coparticipables.
En cambio, el IVA, el tributo más vinculado al consumo y al nivel de actividad económica, no sólo continúa sin mostrar señales de recuperación, sino que el escenario se agrava.
El IVA sigue en terreno negativo
La evolución de los últimos meses de la recaudación del IVA muestra que el principal impuesto asociado al movimiento de la economía mantiene una tendencia negativa.
Según datos procesados por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la recaudación real de IVA acumula siete meses consecutivos de caídas interanuales. En mayo registró una baja real del 9,3%, profundizando una secuencia negativa que incluye descensos de 3,7% en noviembre, 4,5% en diciembre, 13,1% en enero, 4,3% en febrero y 3,3% en marzo, entre otros registros adversos.
El dato resulta relevante porque el comportamiento del IVA suele funcionar como uno de los principales termómetros de la actividad económica y del consumo interno. Por eso, aunque la mejora de los envíos automáticos representa un alivio para las finanzas de la administración de Martín Llaryora, todavía no puede interpretarse como una señal de recuperación económica. Para nada.
El acumulado sigue en rojo
La mejora observada en mayo tampoco alcanza para revertir el resultado acumulado del año.
Entre enero y mayo, de acuerdo con los datos recopilados por La Voz, Córdoba recibió por transferencias automáticas un total de $ 2,47 billones. En igual período de 2025 había percibido $ 1,92 billones.
La comparación arroja un incremento nominal del 28,6%. Sin embargo, al descontar una inflación promedio interanual estimada en 32,7%, el resultado acumulado sigue siendo negativo en términos reales, con una caída del 3,1%.
De esta manera, el desempeño de mayo atenúa el deterioro registrado durante los primeros meses del año, pero aún no alcanza para compensar completamente las pérdidas acumuladas.
Qué pasó a nivel nacional
La mejora registrada en Córdoba se replicó en el conjunto de las provincias.
De acuerdo con el informe del Iaraf, en mayo de 2026 el Gobierno nacional distribuyó entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires $ 8,04 billones en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones.
La cifra contrasta con los $ 5,56 billones enviados en el mismo mes de 2025 y representa un incremento nominal del 44,5%. Una vez descontada la inflación del período, la suba real fue del 8,6%.
El trabajo de la entidad presidida por el economista Nadin Argañaraz señala además que la coparticipación neta (es decir, sin considerar leyes complementarias ni compensaciones) habría mostrado una mejora real interanual del 9,2%.
La explicación vuelve a encontrarse en el comportamiento dispar de los principales impuestos nacionales.
Mientras la recaudación real del Impuesto a las Ganancias creció 26,1% interanual en mayo, el IVA registró una caída del 9,3%. Como resultado, la recaudación conjunta de ambos tributos mostró una mejora real del 10,2%.
Por su parte, otros impuestos coparticipables continuaron exhibiendo un desempeño muy débil. Los impuestos internos, por ejemplo, registraron una caída real interanual del 19,1%.
Así, la recuperación observada en los envíos automáticos de mayo aparece sostenida fundamentalmente por Ganancias y por una base comparativa baja, mientras que los tributos más ligados al consumo y a la actividad económica continúan mostrando señales de fragilidad.

