Embolsan algo de plata, ceden un eje discursivo
Cambiemos está en un dilema. Si acepta el jueves la oferta de la Provincia para saldar diferencias por la coparticipación, posiblemente asegure a muchos de sus municipios un cierre de año con cuentas más holgadas.
Cambiemos está en un dilema. Si acepta el jueves la oferta de la Provincia para saldar diferencias por la coparticipación, posiblemente asegure a muchos de sus municipios un cierre de año con cuentas más holgadas.
Pero a la vez dejará en el camino –si firma un acuerdo, desiste de iniciar acciones judiciales– una bandera propia: la de los reclamos por coparticipación, que le permitió amalgamarse políticamente como coalición en los últimos meses.
Fue ese discurso y no otro el que solidificó al espacio opositor, que encontró allí una veta para pegarle a Juan Schiaretti donde más le dolía: mostrar que el gobernador es beneficiario de un generoso federalismo fiscal de parte de la Nación, que luego él escamotea a los municipios del interior.
Pero una cosa son los derechos y la ambición de concretarlos, y otra la realidad. El “posibilismo” le marca a Cambiemos que muchos de sus intendentes no están en condiciones de afrontar, ni quieren, un pleito judicial a fondo por la coparticipación.
Prefieren, aunque comparativamente resignen plata, recibir fondos ahora. Es complicado ir a una guerra si no hay muchos soldados dispuestos a pelear.

