El kirchnerismo se quedó sin Pollicita y cargó contra Nisman
No fue a Diputados el procurador que imputó a Cristina. Martín Gill criticó al fiscal muerto.
Buenos Aires. El kirchnerismo se quedó con las ganas de interpelar al fiscal Gerardo Pollicita, quien hace diez días imputó a la presidenta Cristina Kirchner y a otros funcionarios al darle continuidad procesal a la denuncia que realizó Alberto Nisman cuatro días antes de morir. Ayer, los diputados del Frente para la Victoria (FPV) realizaron un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores; Asuntos Constitucionales, y Justicia, que hace dos años dictaminaron favorablemente sobre el Tratado de Entendimiento entre la Argentina e Irán en torno a la causa AMIA. Aunque Pollicita declinó la invitación que le hicieron la semana pasada, los legisladores oficialistas igualmente aprovecharon la ocasión para defender a la Presidenta y para acusar al ex titular de la Unidad Fiscal AMIA, Nisman, de haber realizado una denuncia eminentemente política contra el Gobierno. "Estamos ante la necesidad de revelar no sólo las debilidades sino también el carácter atentatorio contra las instituciones que tienen estas denuncias", dijo el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Guillermo Carmona, en alusión a la acusación de Nisman sobre un presunto plan de encubrimiento orquestado por el Gobierno argentino para exculpar a los acusados iraníes por el atentado a la mutual judía. Carlos Raimundi, aliado del bloque K, fue más explícito y sostuvo que "el único avance que logró Nisman en su expediente fue acusar a una Jefa de Estado". El cordobés Martín Gill postuló que "Nisman decidió que se trate de un encubrimiento porque él quiso que ese fuera el relato". "Pero de las pruebas, que es el elemento imprescindible, no encontramos nada, ninguna aporta veracidad a la denuncia; hay mala fe", agregó.

