El Gobierno investiga “maniobras” de comercio exterior
Capitanich acusó a economistas críticos de ser “agentes encubiertos”. Aseguró que exportadores e importadores no operan lo que declaran.
Buenos Aires. En otra jornada en la que el oficialismo dio una nueva vuelta de tuerca a sus teorías conspirativas para justificar la devaluación que decidió hace dos semanas y sus consecuencias, el jefe de Gabinete advirtió ayer que el Gobierno investiga de manera "exhaustiva" operaciones de comercio exterior por un monto de 6.824 millones de dólares, que involucran a exportadores e importadores. El Gobierno busca detener la sangría de reservas internacionales. En la misma línea, Capitanich acusó a los economistas que critican las políticas oficiales de ser "agentes encubiertos" que se encargan de decir lo que los opositores "no tienen el coraje de decir".El funcionario dijo que las empresas investigadas "no acreditaron" el ingreso de divisas al país luego de haber concretado exportaciones por 3.824 millones de dólares y a importadores que transfirieron 3.000 millones sin que se registre el ingreso al país de los bienes comprados en el exterior.Al respecto, el gerente de relaciones Institucionales de la Cámara de Importadores de la República Argentina, Miguel Ponce, dijo que "es importante" que el gobierno investigue si hubo incumplimientos en operaciones del sector. Capitanich dijo sin dar precisiones que la indagación incluye a mineras, cerealeras, alimentarias, automotrices y petroleras."Nos parece muy importante y bien que el gobierno investigue todo lo que se tenga que investigar", dijo Ponce."No fuimos consultados ni nadie nos hizo comentarios al respecto", expresó Ponce, quien recordó que directivos de la institución mantuvieron la semana pasada una reunión "muy auspiciosa" con el secretario de Comercio, Augusto Costa, y la subsecretaria de Comercio Exterior, Paula Español.
El BCRA sigue enfriando la economía y sube tasas
Mientras la Presidenta justifica el mayor gasto fiscal como dinamizador de la economía, el Central hace al revés.
La autoridad monetaria volvió a inducir una nueva suba de las tasas de interés al pagarles a los bancos tasas del 28,5 al 30,41 por ciento anual para que le presten pesos a través de Letras del Banco Central (Lebac).
De esta forma, absorbió, sólo aye r 11.391 millones de pesos de la plaza financiera, que no sólo restan esa magnitud a la capacidad prestable del sistema sino que suben fuertemente el costo del dinero. Para tomarse el trabajo de prestar a privados y correr el riesgo de un impago, los bancos exigen tasas muy superiores. Por eso, por ejemplo, las tarjetas de crédito han subido tasas, suspendido promociones, y acortado los planes de cuotas.
En el mercado cambiario, el Gobierno vivió ayer una jornada más tranquila: el dólar oficial siguió a 8,02 y el paralelo en 12,55.
Sin embargo, el Banco Central volvió a perder reservas: resignó otros 95 millones de dólares, pese a que no intervino en el mercado ofreciendo dólares. La pérdida neta fue por otras operaciones que también involucran divisas, como el pago de la deuda estatal.
Así, traspasó el piso de los 28 mil millones de dólares, situándolas en 27.908 millones. De todos modos, el mercado mira con suspicacia creciente los números, dado que en las últimas semanas se constató que es cada vez mayor la diferencia de stock de reservas que informa el Central de manera provisoria al final de cada jornada y de modo definitivo dos días después.

