El dólar obliga a Kicillof a tomar decisiones de fondo
Con la suma del poder en el mercado, el Gobierno debe decidir si enfría más la economía para preservar las reservas. La conversión para fin de año arroja un tipo de cambio de 17,10 pesos.
En los primeros tres días de este octubre que recién asoma, 280 mil personas congestionaron los bancos para llevarse, con autorización de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) y al tipo de cambio oficial más recargos, poco más de 196 millones de dólares. La cifra equivale a la mitad de las operaciones concretadas en todo septiembre y supera, mes a mes, a las compras producidas entre enero y junio. Un dato más: cada adquisición alcanza en promedio los 700 dólares, lo que marca el perfil de quienes protagonizan la movida. Clase media pura que busca algún camino para contrarrestar la inflación.Con 15 meses acumulados de recesión industrial y caídas en todos los rubros de la actividad económica, que tienden a acentuarse, los problemas con el dólar no sólo reflejan los fuertes desajustes económicos sino también la zozobra política del propio Gobierno nacional que, cada día que pasa, está más acorralado con los problemas. Movida con las tasas El viernes, en el cierre de una semana caliente en la que el ministro Axel Kicillof consiguió, al fin, su propósito de desplazar a Juan Carlos Fábrega, el Banco Central anunció la fijación de una tasa mínima del 23 por ciento para los depósitos a plazo fijo en pesos y subió a 350 mil pesos la garantía para los depósitos en moneda nacional. La movida, como es previsible, apunta a ponerle al ahorrista una opción frente al dólar mientras, en forma paralela, se acentúa el control regulatorio sobre el mercado financiero y de cambios.Para esto último, Kicillof puede aplicar herramientas como la suspensión de operadores en la Comisión Nacional de Valores –ya ocurrió el viernes con Mariva Bursátil– o la acción de las propias fuerzas de seguridad en las llamadas "cuevas".La semana que comienza será clave para ver cuál es la reacción del superpoderoso ministro ya que, con la suma del poder, no podrá acusar a otros hombres del Gobierno de conspirar contra la política económica, como lo hizo con Fábrega.Para Juan Pablo Ronderos, economista de abeceb.com, la ubicación de Alejandro Vanoli en la presidencia del Central no modifica lo sustancial del problema que afronta el Gobierno: la disputa con los holdouts y la fuerte emisión de pesos que sostiene el gasto.La pelea épica con los llamados "buitre" difícilmente se zanje antes de enero, cuando vence la cláusula Rufo, y es también complejo parar el gasto sin producir una aceleración de los ajustes tarifarios para reducir los subsidios, la mayor parte de los cuales están concentrados en el corazón electoral del país: el Gran Buenos Aires.El Ieral-Fundación Mediterránea advirtió una vez más por el impacto sobre el dólar que ocasiona la exagerada lluvia de pesos. La relación entre la base monetaria y las reservas, un método clásico para medir el valor del blue , actualmente es de 14,2 y se proyecta a 17,1 hacia fin de este año, indicó el trabajo difundido el viernes.Para 2015, esa relación "depende crucialmente de la posibilidad o no de obtener financiamiento externo", dijo el informe de los economistas Marcelo Capello y Néstor Grión. Daño colateral Con el dólar blue a 15,17 pesos, la brecha con el oficial se estiró a casi el 80 por ciento. Para la economía real, el principal daño colateral de esa diferencia es la fuerte expectativa devaluatoria que genera sobre tipo de cambio oficial, dato que se potencia después de la devaluación del real en Brasil, a horas de la elección presidencial. También la disminución de las reservas, que la última semana perforaron el piso de los 28 mil millones de dólares, complica las ya raleadas importaciones industriales y el pago de obligaciones de deuda. El Ieral advirtió sobre la fragilidad del balance del Banco Central y sobre el valor al que puede terminar el dólar con niveles de emisión de pesos que van del 22 al 27 por ciento para 2015. Dependiendo de la cantidad de dólares que haya en las reservas, el ratio de conversión de la divisa estadounidense puede ubicarse en una franja que va de los 18 a los 25 pesos.Con los márgenes de maniobra recortados por factores externos y por propia decisión, a Cristina Fernández y a Kicillof lo único que les queda es apagar el fuego del dólar poniéndole un torniquete a las operaciones de contado con liquidación, al dólar bolsa y al dólar paralelo, como sea.La otra opción es enfriar más el nivel de actividad. A 450 días del final de su ciclo, los caminos al Gobierno se le van cerrando como una espesa selva de problemas.
Relevo con escándalo
Piezas. Axel Kicillof ya derrumbó a varios funcionarios del propio Gobierno: Mercedes Marcó del Pont, allegados a Julio De Vido y el propio Guillermo Moreno. Pero ninguna de esas movidas fue tan escandalosa como el reemplazo de Juan Fábrega, en medio de acusaciones cruzadas de tráfico de influencias con la información financiera. Ahora, se conjetura, va por Jorge Capitanich y Débora Giorgi.

