Temas del día:

Dos grupos de bancos buscan intervenir ante los “holdouts”

Una entidad internacional intenta reunir aportes de empresas para “comprar” el juicio que ganaron los “fondos buitre”. Otros cuatro bancos podrían financiar una operación similar.

08 de agosto de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencias DyN y Télam
Dos grupos de bancos buscan intervenir ante los “holdouts”
Eduardo Eurnekian. “Los empresarios que van a participar son muchísimos más de los que vos te imaginás”, dijo (La Voz/Archivo).

Buenos Aires. Mientras pasan los días y se acrecientan los riesgos que implican para ­Argentina la interrupción del cobro de intereses por parte de sus acreedores, se conoció ayer que hay al menos dos grupos de bancos internacionales intentando intervenir, presuntamente sin participación del Gobierno nacional, en operaciones tendientes a evitar que se consolide un default por parte de la Argentina. Ayer, el titular de Aeropuertos 2000, Eduardo Eurnekian, confirmó que "hay muchos ­empresarios" interesados en comprar la deuda soberana que tienen en su poder los fondos buitre, que ganaron el juicio estadounidense con la Argentina tras negarse a ingresar a los canjes de 2005 y 2010."Los empresarios que van a participar son muchísimos más de los que vos te imaginás. Son empresarios de todos los niveles, pequeños, medianos, que cada uno van a poner lo que pueden y algunos van a poner más. En este momento es de indefinición total, es una masa colaboradora", afirmó Eurnekian en una entrevista en Radio Mitre.El empresario dijo que él, como varios otros hombres de negocios fueron llamados por banqueros y consultados sobre si estaban dispuestos a poner dinero para comprar los bonos no reestructurados en manos de los fondos buitre.E incluso dijo que consultó al Gobierno la viabilidad de un acuerdo de este tipo y que la ­respuesta fue, como dijo el ­ministro de Economía, Axel ­Kicillof, que era una cuestión privada pero que no se pagaría más de lo ya ofertado a los ­fondos buitre."Queremos que esto se so­lucione, se arregle de la mejor manera posible, en paz", ase­veró Eurnekian.No obstante, reconoció que las negociaciones son "com­plejas".Según la agencia Bloomberg, Citigroup sería uno de los bancos que está en esta estrategia. Consistiría en comprar el juicio ganado por NML, Aurelius y otro, presuntamente pedir una cautelar a Griesa para que suspenda los embargos, y cobrarlo luego de alguna manera al Gobierno argentino, no necesariamente en efectivo ni de contado, como establece la sentencia de Griesa. Por otro lado, según medios internacionales, un pool de bancos conformado por Citigroup, JPMorgan Chase, HSBC Holdings y Deutsche Bank también estarían manteniendo negociaciones desde el 1° de agosto, el día posterior a que venciera el último plazo para los vencimientos argentinos, con los fondos que exigen el cumplimiento inmediato de la sentencia estadounidense.Los cuatro bancos están entre los mayores suscriptores de las deudas públicas de países latinoamericanos.De todas maneras, ninguna de las cuatro entidades confirmó ni desmintió la información cuando fueron consultadas.En este caso, el rol de los bancos sería el de proveer financiamiento para una porción de las compras de esos bonos, que harían terceras partes.También aquí una dificultad es la presunta incertidumbre sobre cuánto podría reconocer el gobierno argentino sobre el total que manda a pagar la sentencia.Como dentro del grupo de bancos también se encuentra Citigroup, no se descarta que ambas estrategias sean completamente confluyentes.Mientras tanto, el Gobierno argentino ha mantenido un hermetismo total. Lo único que ha dicho públicamente es que no va a pagar a los holdouts en los términos que fijó Griesa y que no le interesa si hay negociaciones entre privados.Pero eso bien puede ser sólo una táctica para no dar lugar a que se piense que hay nego­ciaciones en curso. Esto permitiría al Gobierno cuidarse de dos cosas: por un lado no activar la cláusula Rufo; por el otro lado, que sus funcionarios no puedan ser acusados de violar leyes argentinas vigentes que también les impiden estas ne­gociaciones.