Detectaron irregularidades en la compra de las baterías del submarino
- La investigación había sido iniciada por el Ministerio de Defensa.
- Advirtieron que se buscó direccionar la compra de suministros para beneficiar a ciertos proveedores.
Una investigación iniciada por el Ministerio de Defensa de la Nación entre 2015 y 2016 alertó sobre ciertas irregularidades en la compra directa de las baterías del submarino ARA San Juan, correspondientes al direccionamiento de la compra de suministros para beneficiar a los proveedores Hawker Gmbh y Ferrostaal AG.
Esta información llegó al ministerio cuando el submarino ya estaba en operaciones. Según un informe que publicó este domingo el diario La Nación, esos mismos investigadores alertaron del tema en 2015 a funcionarios del kirchnerismo. Y también que lo mismo ocurrió al cambiar las baterías de los submarinos Salta y Santa Cruz.
Tal como se publicó en el medio, la información coincide con una auditoría de la Sindicatura General (Sigen), que también cuestionó el procedimiento.
Expertos de Defensa determinaron aquella vez que la Armada habría incumplido los estándares normativos y operativos para la reparación de media vida y el recambio de baterías; que se buscó direccionar la compra de suministros para beneficiar a ciertos proveedores, y que, en ese proceso, se habrían adquirido insumos con garantías vencidas y cometido delitos.
"La información colectada resulta contundente al menos para sostener no sólo que esas contrataciones no se ajustaron al procedimiento administrativo reglado, sino además que el personal militar a cargo de las mismas posiblemente haya incurrido en conductas ilícitas que beneficiaron a las empresas adjudicadas, Hawker Gmbh y Ferrostaal AG", precisaron los investigadores de Defensa entrevistados.
La Unidad de Auditoría Interna del Ministerio de Defensa también redactó varios informes al respecto. Y la Sindicatura General de la Nación (Sigen) presentó su auditoría MD 13776/16, en mayo de 2016. En el caso de la Sigen, sus técnicos expusieron desvíos en los planes trazados para la ejecución material y presupuestaria de la obra, con demoras de hasta 4 años: "Dichas demoras permitieron, en el caso de las baterías, la pérdida del período de garantía".

